El gerente saliente de SPSE del distrito Puerto Deseado advirtió que la falta de comunicación afectó la prestación de servicios a la comunidad

En su balance de cierre de gestión, Omar Esteban Sondon señaló la ausencia de diálogo técnico entre áreas clave como uno de los principales obstáculos para mejorar la respuesta a los reclamos vecinales.
domingo 21 de diciembre de 2025

Puerto Deseado, (C).- Al finalizar su gestión al frente de la Gerencia de Servicios Públicos del distrito de Puerto Deseado, Omar Esteban Sondon difundió un balance con fuertes cuestionamientos hacia la falta de comunicación interna y externa dentro del sistema de servicios públicos, a la que identificó como uno de los factores centrales que deterioraron la calidad de la prestación.

“Podíamos tener obras, equipos y personal capacitado, pero sin información a tiempo es imposible dar respuestas eficientes”, expresó Sondon en su comunicado, al referirse a las dificultades que atravesó su administración.

Uno de los puntos más críticos señalados en el balance fue la relación con la Planta de Ósmosis. Según indicó, “en diversas ocasiones se inyectó agua salada a la red sin previo aviso”, situación que derivó en reclamos de los vecinos y complicaciones técnicas que podrían haberse evitado con una comunicación adecuada. “La falta de comunicación técnica directa terminó impactando de lleno en el vecino”, remarcó.

 

 

Si bien durante el período se concretaron mejoras estructurales —como el recambio de cañerías en Manantiales, la recuperación de pozos en Pampa Alta y la modernización de sectores operativos— el exgerente sostuvo que muchas de estas acciones no alcanzaron el impacto esperado. “Los avances existieron, pero sin coordinación real entre áreas, los resultados se diluyen”, afirmó.

En el área eléctrica, la gestión logró el mantenimiento integral del ramal desde la Estación Transformadora hasta el kilómetro 40 y avanzó en una nueva línea de media tensión. No obstante, Sondon fue contundente: “La previsibilidad no depende solo de las obras, sino de que todos los actores informen, comuniquen y asuman responsabilidades”.

El balance también da cuenta de robos, vandalismo y sabotajes sufridos durante el período, que afectaron tanto a la infraestructura como a la flota de vehículos. Frente a estos hechos, se realizaron las denuncias correspondientes y se reforzaron las medidas de seguridad. Aun así, el exgerente advirtió que “cuando no hay comunicación clara, cualquier emergencia se vuelve más grave de lo que debería”.

 

 

En el tramo final del documento, Sondon destacó la mejora en la recaudación y la recategorización del personal operativo, aunque no ocultó su malestar por las trabas internas. “El sabor amargo es comprobar que muchas veces pesan más los intereses políticos o gremiales que el bienestar del vecino”, sostuvo.

Finalmente, dejó una advertencia hacia el futuro: “La deuda pendiente no es solo de infraestructura; es de comunicación. Sin diálogo técnico, sin información oportuna y sin decisiones compartidas, el sistema vuelve a fallar”.