Datos preliminares confirmarían que el soldado muerto en la Quinta de Olivos se suicidó

Los primeros datos forenses indicarían que el disparo fue autodirigido. La Justicia avanza con pericias clave mientras la familia del joven recibe contención.
jueves 18 de diciembre de 2025

La muerte de un soldado del Ejército Argentino dentro del perímetro de la Quinta de Olivos sigue bajo investigación judicial, aunque los datos preliminares de la autopsia comenzarían a consolidar la hipótesis de un suicidio. El joven, de 21 años, fue hallado sin vida el martes en uno de los puestos internos de vigilancia del predio presidencial.

La causa es instruida por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien desde las primeras horas ordenó una serie de pericias forenses y el trabajo de la Policía Federal Argentina, con el objetivo de esclarecer cómo ocurrió el hecho.

Avanza la investigación judicial

La autopsia se realizó este miércoles en la Morgue Judicial de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien el informe definitivo aún no fue incorporado al expediente, fuentes del caso indicaron que los primeros resultados muestran signos corporales compatibles con un autodisparo, lo que refuerza la principal línea investigativa.

El soldado fue identificado por sus iniciales R.A.G. y cumplía funciones de seguridad al momento del episodio. Tras el hallazgo, personal médico confirmó el fallecimiento y se preservó la escena para permitir el trabajo pericial.

Desde el juzgado aclararon que la investigación continúa abierta y que todas las conclusiones finales dependerán del informe completo de autopsia y del análisis integral de las pruebas recolectadas.

La carta y el reconocimiento familiar

En el marco de la causa, familiares del joven reconocieron el cuerpo y también una carta manuscrita que habría sido dejada antes del hecho. El contenido del escrito fue incorporado al expediente y es analizado como parte central del contexto previo a la muerte.

De acuerdo a fuentes judiciales, el entorno familiar recibió explicaciones sobre el avance de la investigación y permanece bajo contención psicológica y médica, dada la gravedad del episodio.

Pericias clave en un espacio reducido

Uno de los puntos bajo análisis es el lugar donde ocurrió el disparo. El soldado fue hallado en una garita de vigilancia, un espacio reducido que presenta dificultades técnicas para el trabajo pericial. Especialistas remarcan que este tipo de escenarios requiere una lectura minuciosa de cada indicio.

Entre las medidas ordenadas se incluyen estudios sobre residuos de disparo, análisis balísticos y reconstrucción de la escena. En casos con armas largas, como el fusil FAL hallado en el lugar, los peritos advierten que algunos resultados pueden variar respecto de otros tipos de armas.

El disparo que nadie oyó

Uno de los interrogantes que surgieron tras el hecho fue por qué no se escuchó el disparo dentro de un predio altamente custodiado. Según especialistas, factores como el entorno sonoro, la distancia y la estructura de la garita pueden explicar que el ruido no haya sido advertido o identificado de inmediato como un disparo.

Desde la Justicia consideran que este punto no resulta determinante por sí solo y será evaluado junto con el resto de las pruebas.

Investigación en curso

La jueza Arroyo Salgado continúa al frente de una causa que busca cerrar todas las instancias probatorias antes de emitir una conclusión definitiva. Mientras tanto, desde el ámbito judicial reiteraron que cualquier confirmación oficial será comunicada únicamente por las autoridades competentes.

El caso generó conmoción tanto por la edad del soldado como por el lugar en el que ocurrió el episodio, uno de los puntos más sensibles en materia de seguridad institucional del país.