Ocho años de prisión para el policía retirado que asesinó a un vecino por volumen de música

El policía retirado fue condenado a 8 años y 6 meses de prisión por el homicidio culposo de su vecino, Sergio David Díaz, ocurrido en Navidad del 2024 tras una discusión por el volumen de la música.
miércoles 10 de diciembre de 2025
El ex policía baleó mató a su vecino de un disparo en el abdomen.
El ex policía baleó mató a su vecino de un disparo en el abdomen.

La jueza Lucila Pacheco dictó una condena de ocho años y seis meses de prisión para Rafael Horacio Moreno, el policía retirado hallado culpable de la muerte de su vecino Sergio David Díaz (40) tras una discusión por el volumen de la música durante los festejos de Navidad del 2024. El trágico suceso tuvo lugar en el oeste del Gran Buenos Aires.

Moreno, de 75 años, fue considerado responsable de los delitos de “homicidio culposo y portación ilegal de arma de guerra” por un jurado popular. Además de la pena de prisión efectiva, se le impuso una inhabilitación por 10 años para la tenencia y portación de armas de fuego. La jueza Pacheco, titular del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de La Matanza, rechazó el pedido de la defensa de que el condenado cumpliera la pena bajo prisión domiciliaria.

El incidente que derivó en la condena

El incidente que derivó en la muerte de Sergio David Díaz, quien trabajaba como colectivero de la línea 109, se produjo en la calle Acevedo al 4100. Cerca de las seis de la mañana, Moreno cruzó la calle desde su domicilio para solicitarle a Díaz y a sus acompañantes que bajaran el volumen de la música.

La discusión escaló. Según se estableció en el proceso judicial, Díaz propinó tres golpes de puño al expolicía. En respuesta, Moreno extrajo un arma de fuego y disparó contra el abdomen del colectivero. Tras el ataque, Moreno regresó a su vivienda, mientras que familiares y amigos de Díaz gestionaron su traslado a un hospital, donde la víctima falleció posteriormente.

Luego de ser alertadas, las autoridades policiales llegaron al lugar. Moreno se entregó voluntariamente, reconociendo: “Yo soy el que le pegó el tiro”, y entregó de manera voluntaria un revólver calibre 38 que fue el utilizado en el hecho. Cabe destacar que, si bien el fiscal de juicio Sergio Antín había solicitado la condena por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, el jurado popular determinó que se trató de un “homicidio culposo”.