La Unesco declaró al cuarteto cordobés Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
El cuarteto, género musical de la cultura popular de Córdoba, fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por el Comité Intergubernamental de la Unesco. La decisión se tomó en Nueva Delhi, India, consolidando una iniciativa impulsada por la Municipalidad de Córdoba a través de la documentación “Cuarteto, Música, Letra y Danza en la Ciudad de Córdoba”, presentada hace más de tres años.
Según la Unesco, el concepto de patrimonio cultural inmaterial abarca “usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas, junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes, que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural”. Este proceso es descrito como vivo y en constante transformación.
Los orígenes del ritmo cordobés
La historia del cuarteto cordobés se remonta al 4 de junio de 1943, fecha en la que el Cuarteto Leo realizó su primera presentación en el auditorio de la radio LV3. El grupo, dirigido por Augusto Marzano, contó con la participación de su hija Leonor, junto a Miguel Gelfo y Luis Cabrero. Este conjunto es considerado la base del género que hoy congrega a miles de personas en Córdoba y otras regiones del país.
El 9 de julio de ese mismo año, el Cuarteto Leo realizó su primer baile, y una década después, grabaron su primer disco. Tras el fallecimiento de Augusto Marzano en 1961, Leonor Marzano asumió la dirección del grupo y es reconocida como la creadora del característico “tunga tunga”.
Artistas posteriores como Carlos “la Mona” Jiménez, Rodrigo Bueno, La Konga, Ulises, Euge Quevedo, Q’Lokura, Pelusa y Sebastián, son considerados herederos de esta tradición. Fuentes que estudian el fenómeno indican que el cuarteto se inspiró en “la tarantela y el pasodoble europeos” y se ha enriquecido con “ritmos latinos”.
El término “tunga tunga” surge de la función del piano como base de percusión, generando un ritmo en 2/4 que marca el pulso del baile. En la década de 1960, el género incorporó ritmos caribeños, percusión afrolatina y secciones de vientos, lo que contribuyó a una mayor expansión de su alcance.
Resistencia y reconocimiento institucional
Durante la dictadura militar, el cuarteto enfrentó persecución y prohibiciones. Carlos “la Mona” Jiménez, según una frase expuesta en el museo del género, recordó esos años: “La prohibición fue en la época de los militares. Cuando estaba por empezar el Mundial (1978) comenzaron a levantar los discos de las disquerías para que cuando llegaran los turistas no fueran a los negocios y preguntaran qué es esto, la música regional de Córdoba, y se nos cagaran de risa de la música nuestra”.
En 2021, el género fue declarado patrimonio inmaterial primero por la Provincia de Córdoba y luego por la Nación, marcando el inicio del camino hacia el reconocimiento de la Unesco. Ese mismo año, se inauguró el Museo del Cuarteto en la esquina céntrica de Colón y Rivera Indarte. El espacio exhibe vestimentas de artistas, gigantografías, biografías, tapas de discos, y documentación de bailes. Incluye un Rincón del baile que recrea una escena de los años 50 para interacción del público, y un sector dedicado al cuarteto y la diversidad sexual.
El museo también cuenta con vitrinas que exhiben instrumentos musicales históricos, como el piano de Coquito Ramaló, fundador del Cuarteto de Oro, utilizados en múltiples presentaciones.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, calificó la noticia como un “día histórico”. A través de su cuenta de X, expresó su satisfacción: “El mundo entero reconoce algo que nosotros los cordobeses sabemos desde siempre: que el cuarteto es más que música. Que la Unesco haya consagrado al cuarteto como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad es un orgullo enorme”.