Tres mujeres salvaron a una niña en el lago Gutiérrez

Tres mujeres rescataron a una nena que estaba a punto de ahogarse. La menor de edad presentaba principios de hipotermia.
lunes 24 de noviembre de 2025

El hecho ocurrió mientras miles de personas ocupaban las playas del lugar y un grupo de amigas compartía un momento en la costa.

Según relató Cecilia Marina Cavalie, profesora de Educación Física y directora de la escuela de Educación Acuática Corpo Bebés, la situación se desencadenó cuando su amiga Graciela Altieri advirtió que una niña se encontraba muy adentro en el lago. En ese momento, el viento había cambiado y el espejo de agua presentaba oleaje.

Cavalie, junto a Nadia Fleitas, también profesora de natación, se lanzó al agua. Ambas nadaron más de 200 metros hasta alcanzar a la menor de edad. Un joven en kayak se unió al rescate, ayudando a sostener a la niña, quien ya presentaba principios de hipotermia. Fue trasladada a la costa con la colaboración de los presentes, quienes aportaron frazadas y toallas para mitigar el frío. La menor de edad se encontraba en estado de shock, lo que le impidió responder a los llamados de auxilio y pedir ayuda.

El rescate y la distancia de la familia

El grupo de rescatistas notó que la familia de la niña se encontraba en una bahía diferente, alejada del lugar del incidente y sin comunicación visual directa. La niña, una vez repuesta, explicó que se había cansado de nadar y no pudo continuar, quedando en posición vertical y visible solo por su cabeza. El frío del agua y el oleaje la habían agotado, poniéndola en una situación de grave riesgo.

Tras el rescate, la nena se recuperó sin necesidad de asistencia médica de urgencia, dado que la Ruta 40 estaba colapsada y una ambulancia habría tardado. Las profesoras manifestaron su preocupación por la distancia de los padres respecto a la ubicación de su hija, un factor que dificultó la inmediata alerta sobre la emergencia.

Mensaje de prevención para la comunidad patagónica

Cecilia Cavalie enfatizó la importancia de la supervisión constante de los niños en las playas y lagos, independientemente de que sepan nadar. La profundidad del lago Gutiérrez puede alcanzar bajas temperaturas, incluso cercanas a los 0 grados, lo que sumado a cambios en el viento y el oleaje, representa un riesgo significativo.

“Por más que sus hijos sepan nadar, sin importar la edad, no los pierdan nunca de vista en la playa, no pueden confiarse porque el lago tiene 0 grados en lo más profundo donde ella estaba”, advirtió Cavalie. La experiencia subraya la necesidad de precaución en las costas patagónicas para evitar situaciones de riesgo.

 

Redactado con información de El Cordillerano