El escándalo provocó dos renuncias

La BBC pidió disculpas por una edición engañosa de un discurso de Donald Trump

Escándalo en la BBC: el presidente de la cadena se disculpó por un "error de juicio" en la edición de un discurso de Donald Trump, lo que llevó a la renuncia de dos altos directivos.
martes 11 de noviembre de 2025

El presidente de la cadena británica BBC, Samir Shah, solicitó disculpas este lunes en nombre del grupo audiovisual público por un “error de juicio” en el montaje de un discurso del expresidente estadounidense Donald Trump.

Esta acción se produce un día después de las dimisiones del director general del grupo, Tim Davie, y de la responsable de su canal de noticias BBC News, Deborah Turness, a raíz de este incidente.

El director general del grupo, Tim Davie debió renunciar por el escándalo

La controversia surgió debido a la edición de fragmentos de un discurso de Donald Trump, pronunciado el 6 de enero de 2021, día del asalto al Capitolio en Washington. La edición realizada por la BBC parecía incitar a sus seguidores a marchar hacia el Congreso para “luchar como demonios”. Sin embargo, la frase original de Trump era: “Vamos a caminar hacia el Capitolio y vamos a alentar a nuestros valientes senadores y representantes en el Congreso”. La expresión “luchar como demonios” correspondía a otro segmento del mismo discurso. El montaje fue incluido en un documental emitido en octubre de 2024, una semana antes de las elecciones presidenciales estadounidenses.

Disculpas y refuerzo de normas editoriales

Samir Shah reconoció que “la manera en que se editó el discurso dio la impresión de un llamado directo a la acción violenta. La BBC desea disculparse por ese error de juicio”, según una carta enviada a Caroline Dinenage, presidenta del comité parlamentario de Cultura, Medios y Deportes. En su comunicación, Shah se comprometió a “reforzar” el control del cumplimiento de las normas editoriales del grupo. La presidenta del comité había enfatizado que la BBC “debe ser ejemplar” ante el incremento de la desinformación.

El gobierno británico, a través de uno de sus voceros, manifestó su apoyo a “una BBC fuerte e independiente” que cumple “un papel vital en la era de la desinformación”, pero exigió a la cadena “mantener una alta calidad” y “corregir sus errores rápidamente”. Donald Trump, por su parte, había denunciado el domingo a los “periodistas corruptos” e “inmorales” de la BBC en su red Truth Social. En respuesta, la ya exdirectora de BBC News, Deborah Turness, negó una parcialidad institucional en el canal, afirmando que BBC News “no está sesgada institucionalmente. Por eso es el proveedor de noticias más confiable del mundo”. Tim Davie, en su nota de dimisión, señaló que “la BBC funciona bien”, pero admitió que “se han cometido errores” por los que debía asumir la responsabilidad.

Este caso se suma a otras acusaciones de parcialidad que ha enfrentado la cadena. En octubre, el regulador de medios había reprendido a la BBC por “haber infringido las normas de emisión” en un reportaje sobre Gaza, donde el narrador principal era hijo de un alto responsable del movimiento islamista palestino Hamás.