Primera Nacional – Semifinal del Reducido
Morón golpeó primero y dejó a Madryn obligado a remontar en el Abel Sastre
En una noche intensa en el Nuevo Francisco Urbano, Deportivo Madryn luchó más de lo que jugó y terminó perdiendo 1-0 frente a Deportivo Morón en el primer capítulo de las semifinales del Reducido por el ascenso.
El conjunto dirigido por Leandro Gracián fue superado durante gran parte del encuentro, especialmente en la etapa inicial, donde el local manejó la posesión, el ritmo y las llegadas. Sin embargo, el arquero Yair Bonnin sostuvo al equipo con una actuación sobresaliente, evitando al menos tres goles cantados.
Desde el arranque, el Gallito mostró decisión y protagonismo. El mediocampista creativo fue el conductor de cada ataque y puso en aprietos a la defensa patagónica. En apenas un minuto, el conjunto del Oeste ya había generado dos situaciones claras que obligaron al arquero visitante a lucirse con reflejos notables.
Madryn resistió con esfuerzo y apenas cruzó la mitad de cancha. Aun así, se las ingenió para cerrar el primer tiempo con el marcador en cero, sabiendo que en una semifinal aguantar también vale.
El gol que cambió todo
El complemento comenzó con el mismo libreto: Morón presionando y Madryn aguantando. A los cuatro minutos, un error en salida le dio una nueva oportunidad al local, que no perdonó. Tras un tiro de esquina, Franco Vázquez apareció libre dentro del área y con un derechazo fulminante marcó el 1-0.
El tanto encendió la fiesta en el estadio y dejó tambaleando al Aurinegro, que tardó varios minutos en recuperar el orden. De a poco, el equipo chubutense empezó a adelantarse en el campo y tuvo una chance clara con Silba, pero la jugada fue invalidada por offside. Fue un aviso de que Madryn no se rendía.
Con el correr del partido, Morón volvió a hacerse dueño de las acciones y generó más peligro por las bandas. Bonnin volvió a vestirse de figura con atajadas clave, mientras los técnicos movían los bancos buscando oxígeno.
La polémica llegó a los 25 minutos del segundo tiempo: una mano en el área local desató reclamos generalizados del conjunto visitante, pero el árbitro Pablo Dóvalo no cobró penal.
Esperanza y revancha en casa
En los minutos finales, Madryn se animó un poco más. Diego Martínez tuvo el empate en sus pies, pero su remate cruzado se fue apenas desviado. El cierre mostró a los chubutenses más firmes y decididos, aunque sin eficacia para igualar.
El Gallito ganó con justicia, pero por la mínima, en un partido que dominó durante largos tramos y que podría haber terminado con un resultado más amplio de no ser por la monumental actuación de Bonnin.
La serie sigue abierta. El próximo domingo desde las 16, el Aurinegro recibirá a Morón en el estadio Abel Sastre con la ilusión intacta de revertir la historia ante su gente y meterse en la gran final por el ascenso a la Primera División.