Francia investiga a Shein por vender muñecas sexuales con apariencia infantil y amenaza con vetarla del país
La marca china Shein, conocida por sus precios bajos y su producción a gran escala, enfrenta una grave investigación en Francia por la venta de muñecas sexuales con aspecto infantil a través de su plataforma online. La denuncia, presentada por organizaciones civiles y confirmada por el Ministerio de Economía francés, apunta a la comercialización de productos ilegales y potencialmente vinculados con la explotación sexual infantil.
Las autoridades informaron que el caso no se limita a Shein. Plataformas como AliExpress, Temu y Wish también están bajo la lupa por permitir el acceso de menores a contenidos pornográficos o no filtrar adecuadamente el material que se ofrece en sus sitios web.
El escándalo se viralizó en redes sociales y provocó un fuerte repudio internacional, sumando un nuevo capítulo a la larga lista de controversias que rodean a la empresa china.
La respuesta de la compañía
Ante el escándalo, Shein emitió un comunicado oficial en el que aseguró haber retirado inmediatamente los productos implicados, prohibido de forma permanente la venta de muñecas sexuales y suspendido por completo la categoría de artículos para adultos.
La empresa sostuvo además que está dispuesta a colaborar con la justicia francesa y, si se le solicita, entregar los datos de los compradores de los artículos en cuestión.
Pese a la rápida reacción, el daño reputacional ya está hecho. Para muchos analistas, este caso marca uno de los peores golpes a la imagen pública de la marca, que intenta instalarse como un gigante global del comercio electrónico con tiendas físicas en Europa y Estados Unidos.

En la mira de la Unión Europea
El escándalo llega en un momento en que Shein ya se encuentra bajo investigación por parte de la Comisión Europea (CE) y la organización de consumidores BEUC, acusada de utilizar “patrones oscuros” en su página web: tácticas de presión, descuentos falsos y mensajes diseñados para inducir al sobreconsumo.
Estas prácticas son consideradas engañosas y manipuladoras, y se enmarcan dentro de una investigación más amplia de la Unión Europea sobre plataformas digitales que afectan la conducta de compra de los usuarios.
El modelo de “moda rápida” que Shein popularizó también genera fuertes cuestionamientos por su impacto ambiental. Organizaciones ambientalistas advierten que la producción masiva y el recambio constante de prendas provocan un aumento significativo de residuos textiles, mientras que grupos de derechos humanos denuncian posibles condiciones laborales abusivas en sus fábricas.
La empresa ha sido señalada en reiteradas ocasiones por el presunto uso de algodón proveniente de la región china de Xinjiang, donde existen denuncias por trabajo forzoso. Shein niega estas acusaciones, aunque hasta ahora no presentó auditorías independientes que las desmientan.
Crisis de confianza y presión financiera
El conglomerado asiático, que llegó a valer más de 100 mil millones de dólares, atraviesa una crisis de confianza global. Además de las investigaciones judiciales, enfrenta una dura competencia de Temu, otra aplicación china que creció de manera explosiva en los últimos dos años.
Según medios internacionales, Shein evalúa trasladar su sede de Singapur a China para facilitar una futura salida a bolsa en Hong Kong, luego de haber fracasado en sus intentos de cotizar en Nueva York y Londres.
El escándalo por las muñecas sexuales con apariencia infantil no solo agrava su problema de reputación, sino que podría afectar sus planes financieros y de expansión internacional.