Santa Cruz perdería 5.000 millones por recorte del impuesto a los Combustibles
La Casa Rosada generó preocupación en las provincias tras la reunión con veinte gobernadores encabezada por el Presidente Javier Milei, donde se comunicó la interrupción del envío de los fondos que provienen del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL). Estos recursos eran empleados por las jurisdicciones para financiar el mantenimiento de rutas, obras viales y distintos proyectos de infraestructura.
Para la provincia de Santa Cruz, el Gobierno provincial calcula que esta medida implica un recorte superior a los $5.000 millones anuales. Este monto afecta de manera directa tanto los programas provinciales de conectividad como las obras que se encuentran en ejecución en diversos puntos del territorio.
Impacto en la infraestructura de Santa Cruz
El impuesto a los combustibles es una de las fuentes principales de financiamiento para el mantenimiento de caminos secundarios y rutas provinciales. En una provincia con grandes extensiones y baja densidad poblacional, la red vial resulta esencial para la actividad económica y social.
Fuentes cercanas al Ministerio de Economía santacruceño alertaron que la decisión nacional “pone en riesgo la continuidad de obras estratégicas y el mantenimiento de la red vial”, situación agravada por la previa caída de las transferencias discrecionales. Asimismo, los municipios que dependen de estos fondos para mantener accesos a localidades pequeñas y caminos rurales también se verían comprometidos.

Ajuste fiscal y marco político
Durante el encuentro en la Casa Rosada, Milei presentó los lineamientos fundamentales del Presupuesto 2026 como parte de una nueva fase de ajuste fiscal enfocada en consolidar el equilibrio de las cuentas públicas. El Presidente además confirmó su intención de impulsar una reforma laboral y tributaria integral, prometiendo a su vez “simplificar impuestos, promover la inversión privada y reducir la carga sobre las empresas”.
A pesar de que la reunión fue presentada como un gesto de diálogo federal, varios mandatarios expresaron su inquietud por las consecuencias reales que tendrán estos recortes en las economías locales.
Menor inversión y empleo en el sur
En distritos con alta dependencia de la obra pública, como Santa Cruz, la suspensión del envío de fondos del ICL podría generar una disminución en la inversión, pérdida de empleos y deterioro en la conectividad vial.
El Gobierno provincial, que recientemente impulsó proyectos de infraestructura portuaria, energía y desarrollo productivo, podría verse forzado a reprogramar partidas o buscar financiamiento alternativo para sostener los compromisos actuales. Una fuente provincial indicó a La Opinión Austral: “Estamos ante una nueva transferencia del ajuste hacia las provincias. En el caso de Santa Cruz, el impacto será directo sobre la obra pública y la infraestructura”.
Tensión en el federalismo
El anuncio se produce en un escenario político en el que Milei se encuentra fortalecido tras las elecciones parlamentarias, donde su espacio logró afianzar poder en el Congreso. Con este respaldo, el Presidente busca acelerar la aprobación de las reformas estructurales antes de fin de año, durante el período de sesiones extraordinarias.
Los gobernadores, mientras tanto, deben coordinar una postura común ante el nuevo esquema fiscal. Algunos analistas sugieren que la eliminación del ICL podría acentuar las brechas regionales, dejando a provincias patagónicas como Santa Cruz en una posición más vulnerable frente al centralismo económico.
Con información de La Opinión Austral.