A 65 años del nacimiento del “10”
Maradona eterno: el mundo recuerda los 65 años del nacimiento del ídolo argentino
El 30 de octubre de 1960, en el Hospital Eva Perón de Lanús, nació el hombre que cambiaría para siempre la historia del fútbol argentino. Diego Armando Maradona, el tercero de los ocho hijos de Don Diego y Doña Tota, creció en Villa Fiorito, un barrio humilde del conurbano bonaerense donde empezó a soñar con una pelota de trapo.

Desde chico, su talento era inconfundible. Con apenas 10 años, el “Pelusa” ya deslumbraba en los Cebollitas de Argentinos Juniors. A los 15 debutó en Primera División, el 20 de octubre de 1976, apenas diez días antes de cumplir 16.
De allí en adelante, su carrera fue un ascenso vertiginoso. En Argentinos, jugó 166 partidos, marcó 116 goles y dio 40 asistencias, cifras que aún hoy impresionan. En 1980, Boca Juniors compró su pase y Maradona se puso por primera vez la camiseta que amaba, conduciendo al club a la conquista del Metropolitano 1981, su primer título como profesional.
De Barcelona a Nápoles: el ascenso al trono mundial
Su talento pronto cruzó el océano. En 1982, tras el Mundial de España, fue transferido al Barcelona, donde jugó dos temporadas y ganó tres títulos, pero su destino de leyenda lo esperaba en Italia.
En Nápoles, Maradona se transformó en un dios del pueblo. Llegó en 1984 a un club que nunca había ganado nada importante y lo llevó a la gloria: dos Scudettos (1987 y 1990), una Copa Italia (1987), una Supercopa (1990) y la Copa UEFA (1989).
En una ciudad marcada por la desigualdad y el orgullo del sur italiano, Diego fue mucho más que un futbolista: fue un símbolo de revancha, de esperanza y de identidad. Hasta hoy, los muros de Nápoles llevan su rostro, y su nombre sigue siendo sagrado.

México 86: el punto más alto
El Mundial de México 1986 fue su consagración definitiva. Con la cinta de capitán, lideró a la Selección argentina a la segunda estrella con actuaciones inolvidables. En cuartos de final ante Inglaterra, escribió dos de las páginas más icónicas del deporte: “La mano de Dios” y “El gol del siglo”, una obra maestra de 60 metros que aún conmueve al mundo.
En la final ante Alemania, fue clave para el 3-2 que coronó a la Argentina campeona del mundo. Desde entonces, su figura trascendió el fútbol: Maradona se convirtió en un símbolo nacional, un emblema de la pasión argentina.
Cuatro años más tarde, en Italia 1990, llevó otra vez al país a una final, esta vez marcada por el sacrificio y la polémica. El penal de Codesal le dio el título a Alemania, pero el corazón del equipo seguía latiendo al ritmo de su capitán.

Los últimos años como jugador
Tras su paso por Sevilla y Newell’s, Maradona volvió a Boca Juniors, donde cerró su carrera profesional. Su último partido fue el 25 de octubre de 1997, en un Superclásico ante River. Días después, se retiró definitivamente del fútbol.
Su vida fuera de las canchas fue tan intensa como la de adentro. Entre los problemas de salud, las sanciones por dopaje y los excesos, Diego vivió siempre al límite. Pero también fue entrenador, conductor de televisión, embajador del fútbol y símbolo de una devoción popular que ningún otro deportista alcanzó.
El 25 de noviembre de 2020, el país se detuvo con la noticia de su muerte. Tenía 60 años. Millones de argentinos salieron a las calles para despedirlo, en una de las jornadas más conmovedoras de la historia reciente.
“Feliz cumpleaños al cielo”: el recuerdo de sus hijas

Este 30 de octubre, al cumplirse 65 años de su nacimiento, Dalma y Gianinna Maradona compartieron en redes sociales emotivos mensajes para recordar a su padre.
Gianinna publicó un video familiar en el que se la ve junto a su hermana y Diego arriba de un carrito de golf, riendo y disfrutando de un momento cotidiano. “Puedo decir que este es uno de los regalos más lindos que me hicieron en la vida”, escribió al mostrar un diario con imágenes y recuerdos del “10”, que le regaló una amiga.
“Cada detalle, cada foto, un millón de recuerdos, un abrazo al corazón y al cielo”, agregó, visiblemente conmovida.
Dalma, por su parte, subió fotos de cuando era niña junto a su padre y escribió: “¡Qué alegría haber compartido la vida con vos! ¡Feliz cumpleaños, papá!”. En otra publicación, expresó: “Te extraño sin parar. ¡Gracias por salvarme una vez más!”.
Ambas recibieron miles de mensajes de afecto y homenajes de los fanáticos, que inundaron sus redes con fotos, videos y palabras de amor hacia el ídolo eterno.
El legado del “10”
A casi cinco años de su partida, el mito de Diego Maradona sigue intacto. Desde Villa Fiorito hasta Nápoles, desde México 86 hasta la Bombonera, su historia continúa siendo contada por generaciones que no lo vieron jugar pero lo sienten propio.
Cada 30 de octubre, Argentina celebra no solo al futbolista, sino al hombre que encarnó la rebeldía, el talento y la pasión del país. Maradona fue más que un jugador: fue una emoción colectiva.
Como escribió alguna vez el propio Diego, “si me muero, quiero volver a nacer y ser futbolista. Y quiero ser Maradona, y tener que enfrentar lo que enfrenté. Porque la pelota no se mancha”.
Y aunque ya no esté físicamente, su nombre sigue siendo bandera. Maradona es —y será siempre— eterno.