Respuesta positiva de los mercados después de las elecciones

El mercado financiero argentino experimentó un repunte significativo y una disipación del riesgo político tras los resultados de las recientes elecciones, donde La Libertad Avanza obtuvo el 40,7% de los votos, superando a su principal adversario por nueve puntos, e incluso revirtiendo el resultado en la provincia de Buenos Aires.
lunes 27 de octubre de 2025

Esta victoria fue interpretada por los analistas como el fin de la incertidumbre política y el inicio de un capítulo de reformas en Argentina, según reportes del equipo de Finanzas y Mercados de El Cronista.

El oficialismo, con la nueva composición del Congreso, ha fortalecido su posición legislativa al conseguir más de un tercio de Diputados y cerca de un tercio del Senado. Este equilibrio otorga al gobierno la iniciativa para avanzar en posibles reformas tributarias, laborales y previsionales, consideradas impensadas en el ámbito legislativo hasta el momento, mediante acuerdos con bloques de centro.

Fuerte reacción en bonos y acciones

La reacción del mercado ha sido contundente. Los bonos en dólares mostraron un incremento cercano al 30%, con los Globales 2030 superando los 80 dólares y los diferenciales de riesgo convergiendo a valores entre 550 y 600 puntos básicos. En el segmento de acciones, se observó un salto del 50%, liderado por el sector bancario, lo que proyecta al S&P Merval hacia nuevos máximos históricos medidos en dólares.

Simultáneamente, el peso argentino se proyecta a fortalecerse, cediendo hacia la zona de $1250/$1300 frente al dólar. Este escenario se ve favorecido por el ingreso de capitales y la estabilidad política. Se espera que el gobierno mantenga las bandas cambiarias, lo que contribuiría a anclar las expectativas de inflación y permitiría una reducción de las tasas de interés hacia un rango del 25% al 35%. Los inversores extranjeros, en este contexto, podrían volver a considerar al peso como un instrumento de *carry trade*, apoyados por un esquema fiscal disciplinado.

Con este nuevo panorama, instrumentos financieros como los bonos dólar *linked* pierden atractivo, mientras que los Bonte 2030 ganan protagonismo debido a su duración y potencial de suba. Los flujos internos de capital podrían orientarse rápidamente hacia instrumentos en pesos, lo que contribuiría a consolidar una curva de rendimiento más sana y tasas reales positivas.

La confianza restablecida en el mercado podría abrir la puerta a que el gobierno vuelva a emitir deuda en pesos y prepare su regreso al mercado internacional para el año 2026. El respaldo de Estados Unidos y la disciplina fiscal son factores clave que podrían permitir una compresión de los diferenciales de riesgo por debajo de los 500 puntos básicos, un nivel que implicaría una normalización financiera.