A 53 años del accidente del vuelo 571: la historia de supervivencia en Los Andes

El 13 de octubre de 1972, el avión de la Fuerza Aérea Uruguaya se estrelló en la cordillera con 45 personas a bordo. Tras 72 días de sufrimiento extremo, 16 lograron sobrevivir a una de las mayores tragedias humanas del siglo XX.
lunes 13 de octubre de 2025
A 53 años del accidente del vuelo 571: la tragedia en Los Andes
A 53 años del accidente del vuelo 571: la tragedia en Los Andes

El vuelo 571 partió el 12 de octubre de 1972 desde Montevideo con destino a Santiago de Chile, llevando a 40 pasajeros, la mayoría integrantes del equipo de rugby Old Christians Club, junto con amigos y familiares. Cinco tripulantes completaban la aeronave, un Fairchild FH-227D prácticamente nuevo.

El avión debía sobrevolar la cordillera de Los Andes a una altura crítica. Sin embargo, un error de navegación en el Paso del Planchón, sumado a vientos de casi 100 km/h y mala visibilidad, provocó que la aeronave impactara a 4.200 metros sobre el nivel del mar. Tres tripulantes y diez pasajeros murieron en el acto, y cuatro más fallecieron durante la primera noche.

Parte del fuselaje en el "Valle de las Lágrimas"

 

Supervivencia en condiciones extremas

Los 33 sobrevivientes improvisaron refugios con restos del fuselaje, enfrentando temperaturas bajo cero, ventiscas y falta de alimentos. La escasez los llevó a una decisión extrema: alimentarse de los cuerpos de quienes habían muerto para soportar 72 días en la montaña.

La tragedia en Los Andes que se convirtió en una de las mayores historias de supervivencia

 

El 29 de octubre, una avalanchas sepultó el refugio, causando la muerte de ocho personas más. La desesperación oscilaba entre la esperanza de ser rescatados y la resignación ante la muerte cercana. Roberto Canessa, uno de los sobrevivientes, recordó la dura experiencia de la primera decisión: “Nunca olvidaré aquella primera incisión, cuando cada hombre estaba a solas con su conciencia”.

El milagro de Los Andes

Con las fuerzas al límite, Canessa y Nando Parrado emprendieron una caminata de más de una semana hasta encontrar a un arriero chileno que alertó a las autoridades. Finalmente, el 22 de diciembre, 16 sobrevivientes fueron rescatados. La noticia dio la vuelta al mundo como el “milagro de Los Andes”.

El regreso a casa estuvo marcado por el alivio, pero también por la controversia. Los sobrevivientes defendieron las decisiones tomadas en la montaña: “No puedes sentirte culpable por hacer algo que no elegiste hacer”. La tragedia se consolidó como un ejemplo extremo de resiliencia humana.

La foto antes de la tragedia

 

El destino cruzado de pasajeros

Historias como la de Gilberto “Tito” Regules y Graciela Obdulia Augusto de Mariani muestran la fragilidad del destino. Tito perdió el vuelo por quedarse dormido, salvando su vida, mientras que Graciela compró su asiento a último momento y falleció a los 42 años tras quedar atrapada entre los restos del fuselaje.

Veinte años después, Tito falleció en un accidente de tránsito, recordando la ironía del destino que cruzó sus caminos. La tragedia dejó una lista de 45 pasajeros, entre jugadores de rugby, amigos, familiares y cinco tripulantes, muchos de los cuales perecieron en los días posteriores al accidente o en la avalancha.

La tragedia y la memoria

A 53 años del accidente, el vuelo 571 sigue siendo un referente de la supervivencia extrema. La historia de jóvenes rugbiers y sus acompañantes atrapados a casi 4.000 metros de altura, enfrentando hambre, frío y muerte, es un relato de coraje, solidaridad y lucha por la vida que trascendió fronteras.

Las generaciones posteriores recuerdan la tragedia como una lección de resiliencia, y el “Valle de las Lágrimas” se mantiene como símbolo de la fortaleza humana ante lo imposible.