Cese del fuego en Gaza: Israel se retira y miles de palestinos vuelven al norte de la Franja
Después de dos años de bombardeos y combates, el Ejército israelí confirmó este viernes el inicio del cese del fuego en la Franja de Gaza, en el marco de un acuerdo negociado con Hamás y mediado por Egipto, Qatar, Turquía y Estados Unidos.
El pacto, aprobado por el gabinete israelí en la madrugada, contempla 72 horas para la liberación de rehenes israelíes, vivos y muertos, a cambio de cientos de prisioneros palestinos.

Según comunicó el Ejército de Israel, sus tropas comenzaron a replegarse hacia las líneas acordadas dentro del territorio, especialmente en Ciudad de Gaza, Rafah, Jan Yunis y el norte del enclave. La medida marca la primera retirada militar significativa desde que comenzó la guerra.
El regreso a lo irreconocible
Con la noticia del alto el fuego, miles de palestinos desplazados se lanzaron a la carretera costera, caminando o en vehículos improvisados, rumbo a sus antiguos barrios.
Las imágenes difundidas por agencias internacionales muestran caravanas de familias enteras avanzando entre el polvo y los escombros, con lo poco que lograron rescatar de los campos de refugiados.
En el norte, sectores como Sheikh Radwan, al-Karama y Beach Camp quedaron reducidos a montañas de cemento.
Equipos de Defensa Civil de Gaza recuperaron al menos ocho cuerpos entre los restos de edificios derrumbados.
Ayuda humanitaria y nuevas esperanzas
El acuerdo también habilita la entrada de ayuda humanitaria, con camiones cargados de alimentos, medicinas y suministros básicos que comienzan a cruzar los pasos fronterizos.
Más de 700.000 personas desplazadas aguardan el fin del repliegue para reconstruir sus comunidades.
A su vez, fuerzas de seguridad palestinas comienzan a desplegarse en las zonas evacuadas para restablecer el orden y asistir a la población.
Sin embargo, tanto el futuro de la reconstrucción como la estabilidad política del enclave dependerán del cumplimiento del acuerdo y del delicado equilibrio que aún persiste entre las facciones.
El alto el fuego abre una pequeña ventana de esperanza en un territorio devastado por la guerra y la miseria, donde las generaciones más jóvenes solo conocieron los sonidos de las sirenas y los bombardeos.
Aunque la tregua es temporal, representa un primer paso para detener el sufrimiento civil y reabrir los corredores humanitarios que llevan meses bloqueados.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela. En Gaza, miles de personas regresan caminando hacia lo que alguna vez fue su hogar, con la esperanza de empezar de nuevo sobre los restos del conflicto.