Comodoro Rivadavia recordó el centenario del natalicio del Padre Corti 

La comunidad salesiana conmemoró los 100 años del nacimiento del Padre Juan Corti, figura central en la historia educativa y social de la ciudad. Con actos en la Catedral San Juan Bosco y el teatro María Auxiliadora, se recordó su legado de fe, trabajo y compromiso con los más necesitados.
jueves 09 de octubre de 2025

La Catedral San Juan Bosco fue el epicentro de la conmemoración que reunió a la comunidad para celebrar los 100 años del nacimiento del Padre Juan Corti, el sacerdote salesiano que dejó una huella en la ciudad patagónica con su profunda vocación de servicio a los más necesitados y su vasta obra educativa.

El compromiso de una obra que perdura

La figura del Padre Corti fue recordada no solo por su espiritualidad, sino por su acción incansable y renovadora.  En declaraciones con Crónica, José Antonio Goyenechea, uno de los creadores de la Fundación Padre Juan Corti, compartió con emoción la génesis de la entidad que hoy administra las seis escuelas fundadas por el sacerdote, las cuales albergan a 2.600 alumnos y dan trabajo a 250 personas.

"El padre tenía fe y confianza en el futuro," afirmó Goyenechea, destacando la dedicación de Corti a los "jóvenes y adolescentes más necesitados, como fiel seguidor de Don Bosco." Recordó las últimas palabras del sacerdote, que Monseñor Wagner también citó en la homilía: "José Antonio, hay muchos chicos abandonados y chicas en las calles, hay que preocuparse de ellos y buscarlos," un mensaje que revela la esencia de su pastoreo.

Corti, que llegó a Comodoro Rivadavia a los 22 años y permaneció hasta su fallecimiento a los 88, fue un "creador y un renovador en su época," según Goyenechea. Lejos de la imagen elitista que a veces se asocia a las escuelas católicas, su obra siempre apuntó a la inclusión. Goyenechea también rememoró la famosa anécdota, aunque sin haberla presenciado, de cuando Corti recogió una piedra con la que le habían tirado y declaró: "Aquí voy a levantar un colegio," dando origen al Colegio Domingo Savio.

Sobre Corti: "La prolongación de Don Bosco de dar continuidad a la misión salesiana en la Patagonia", dijo Wagner

Monseñor Jorge Wagner, quien presidió la Eucaristía, subrayó la trascendencia de la obra salesiana en la ciudad. "Él decía, tenía siempre esa expresión, de que las palabras pasan, las personas pasan, pero las obras son las que permanecen," señaló el Monseñor. 

Además, Wagner destacó que la celebración y los objetos expuestos lo acercan a la vida del fundador. Refiriéndose a las palabras del Obispo Emérito, Monseñor Joaquín, Wagner describió a Corti como un hombre que demostraba una fuerza interior arrolladora al tomar el micrófono. Lo consideró una "prolongación de Don Bosco aquí en la Patagonia," gracias a su profunda compenetración con el carisma salesiano.

El Monseñor hizo un llamado a la comunidad, en línea con la sensibilidad del homenajeado: "Lo importante es que guardemos el registro cada uno de nosotros, para nuestra vida, y que de alguna manera podamos poner en acción también algo de lo que él hizo, en ese cuidado, por los niños, por la preocupación por los más necesitados." Insistió en la necesidad de tener los "ojos del corazón abiertos para ver qué es lo que estaba pasando y frente a eso poder hacer algo."

La comunidad educativa participó de la misa

La liturgia contó con la activa participación de las escuelas de la obra, incluyendo al Coro del Colegio San José Obrero.

Natalia Dávila, tutora de sexto y séptimo año, se mostró emocionada por la entrega de los alumnos que donaron su tiempo y talento en la parte musical, considerando su actuación como un "regalo a los 100 años del Padre Corti."

Por su parte, el profesor Horacio Doria, con 14 años en el San José Obrero, expresó su profunda emoción por haber participado del centenario, recordando haber conocido al Padre Corti en sus últimos años. Destacó la presencia de toda la Obra –Juanito Bosco, Juan 23, Ceferino, Don Bosco, Formación Profesional y San José Obrero–, e incluso del Domingo Savio, en una muestra de unidad comunitaria. "Él pensaba en las obras, que sigan cuidándolas, acompañando y que la comunidad esté atenta," remarcó Doria sobre la visión del Padre en su última etapa.

Vocación de Servicio: desde el oratorio a continuar la misión encomendada por Corti

El sentimiento más hondo provino de los feligreses, quienes atestiguaron el impacto personal del sacerdote. Mario, un catequista practicante que conoció al Padre Corti en 1962 cuando el oratorio estaba iniciando, compartió su gratitud.

"El Padre Corti nos enseñaba primero la oración, disciplina y siempre marcándonos un camino de, sobre todas las cosas, ser buenas personas," relató, conmovido. La obra del Padre es un "parangón sin precedentes en toda la Patagonia," debido a su "gran misión salesiana" y su "vocación fue hacia el más necesitado."

Mario, quien junto a su esposa trabaja en la catequesis, afirmó que Corti "nos marcó el camino y hoy lo seguimos para no defraudarlo." Aunque no imaginó un crecimiento tan vasto en los inicios, se mostró seguro de que el camino continuará, pues las escuelas de la Fundación siguen "la misma línea, el mismo camino," asegurando que la formación salesiana siga viva en las nuevas generaciones.

La celebración de los 100 años del natalicio del Padre Juan Corti culminó con un acto oficial en el Salón de María Auxiliadora.