Las mujeres rusas acusadas en Bariloche apuntaron contra la fiscalía y negaron los cargos

Las imputadas negaron vínculos con Konstantin Rudnev, señalado como líder del grupo, y relataron condiciones inhumanas de detención. El abogado defensor cuestionó la investigación y denunció espionaje ilegal y manipulación de pruebas.
lunes 06 de octubre de 2025
Las mujeres rusas detenidas en Bariloche negaron los cargos en su contra y acusan irregularidades en la causa.
Las mujeres rusas detenidas en Bariloche negaron los cargos en su contra y acusan irregularidades en la causa.

A siete meses del inicio de la causa por la supuesta secta rusa que operaba en Bariloche, las mujeres imputadas rompieron el silencio y denunciaron abusos durante su detención, además de irregularidades en la investigación. Negaron vínculos con Konstantin Rudnev, señalado como el líder del grupo, y afirmaron que la causa “está planchada” por falta de pruebas.

El abogado Carlos Broitman, defensor de Svetlana Komkova, Tatakanova Ksenia y Beliakova Nadezhda, advirtió que la fiscalía busca “estirar la causa” y mantener medidas cautelares sin fundamentos nuevos. “Hace siete meses que no reúnen una prueba relacionada con el objeto procesal. Nos quieren planchar la causa”, dijo el letrado a LM Neuquén.

Broitman también denunció espionaje ilegal, asegurando que “una empresa de alquiler de camionetas colocó un chip para seguir a los rusos” sin autorización judicial. Según indicó, el personal encubierto “no fue registrado conforme al Código Procesal Penal”.

De los 21 imputados, solo Rudnev permanece detenido en el penal de Rawson, mientras el resto sigue en libertad y debe presentarse semanalmente a firmar en la comisaría.

Las mujeres relataron las condiciones de su arresto. Svetlana Komkova aseguró que estuvieron “cinco días esposadas, sin colchón ni agua suficiente”. Nadezhda Beliakova describió los calabozos como “oscuros y sin espacio”, y Ksenia Tatakanova denunció haber sido medicada y trasladada “empastillada”.

El caso tomó notoriedad tras el parto de una joven rusa en el Hospital Zonal de Bariloche, donde el personal médico denunció un posible intento de modificar la partida de nacimiento del bebé. La defensa sostiene que fue un “malentendido administrativo” y que la enfermera “mintió para forzar la situación”.

Otro punto polémico fue el hallazgo de pastillas que, según la fiscalía, contenían cocaína. Sin embargo, los análisis de la Fiscalía Federal de Goya determinaron que no había drogas ni sustancias psicotrópicas en las muestras.

Rudnev, quien estuvo preso en Rusia por abuso sexual, niega las acusaciones y sostiene que vino al país “a un retiro espiritual”. Su abogado afirmó que “no hay nada incriminatorio” en su teléfono y que el 90% de los imputados “ni siquiera se conocen entre sí”.

La Justicia fijó un plazo de un año para la investigación, que podría extenderse hasta marzo de 2026. Mientras tanto, la causa sigue abierta y bajo la lupa pública.

Con información de TN