Avanza la causa en Varela

Los chats de una detenida por el triple femicidio: "Me mandé una cagada"

Magalí Celeste González Guerrero envió mensajes a su madre adoptiva pidiéndole borrar conversaciones y admitiendo que se había “mandado una cagada”. Su situación judicial se agrava mientras la investigación suma pruebas contra la banda detenida por el crimen de Brenda, Morena y Lara.
jueves 02 de octubre de 2025

La investigación por el triple femicidio en Florencio Varela sigue sumando pruebas. En las últimas horas se conocieron los chats y audios que Magalí Celeste González Guerrero, una de las primeras detenidas, le envió a su madre adoptiva en los días posteriores al crimen.

Mamá, me mandé una cagada”, escribió la joven de 28 años, dueña de la casa en Villa Vatteone donde fueron hallados los cuerpos de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez. También le pidió que borrara las conversaciones porque la Policía Bonaerense ya estaba en la zona.

En otro audio, Celeste insistió: “Necesito unas horas porque, si voy sola, voy a pagar el plato de todo. El jefe se va a enterar y chau Celeste”.

Testigos y desesperación

Una testigo relató que la mujer estaba nerviosa y llorando cuando se encontró con su madre adoptiva. “Me mandé una cagada, algo pasó en casa”, le habría confesado. La situación, sumada al hallazgo de los cuerpos en la “casa del horror”, complica aún más su posición en la causa.

Según consta en el expediente, la madre adoptiva intentó convencerla de entregarse, mientras la vivienda ya estaba rodeada de efectivos.

Nueve detenidos en la causa

Hasta ahora, nueve personas permanecen detenidas. Entre ellas están Magalí Celeste y su pareja, Miguel Ángel Villanueva Silva, quienes vivían en la casa donde se descubrieron los cuerpos. También siguen presos Andrés Maximiliano Parra e Iara Daniela Ibarra.

Las últimas capturas incluyeron a Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, señalado como jefe de la organización, y a su ladero Matías Agustín Ozorio, ambos arrestados en Perú. En Bolivia fue detenido Víctor Sotacuro Lázaro junto a su sobrina Florencia Ibáñez, mientras que Ariel Giménez fue acusado de participar en la ocultación de los cuerpos al cavar la fosa.

La investigación avanza y los mensajes de Magalí Celeste se convierten en una de las pruebas más comprometedoras en un caso que conmociona al país.