Autorización por decreto presidencial
Milei habilita ejercicios militares de EE.UU. en bases navales argentinas
El Presidente Javier Milei dispuso mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 697/2025 la entrada de fuerzas armadas estadounidenses para el operativo “Tridente”, que se realizará entre octubre y noviembre en Mar del Plata, Bahía Blanca y Ushuaia, a pesar de que la Constitución atribuye esa potestad al Congreso. La medida generó un fuerte rechazo en Tierra del Fuego.
Autorización por DNU para el Operativo “Tridente”
El presidente Javier Milei rubricó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 697/2025, publicado en el Boletín Oficial, para habilitar el ingreso de tropas extranjeras a territorio nacional con el fin de llevar a cabo ejercicios militares en conjunto con la Armada Argentina.
Esta disposición permite la llegada de un contingente de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para participar del operativo “Tridente”. Dicho ejercicio se desarrollará entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre en las ciudades de Mar del Plata, Bahía Blanca y Ushuaia.
El Ejecutivo elude la vía parlamentaria
Un aspecto destacado de la medida es que, a pesar de que la Constitución Nacional establece que la aprobación de este tipo de acciones debe ser tratada por el Congreso (según el artículo 75), el Poder Ejecutivo optó por avanzar vía decreto. Esta decisión se tomó luego de que se enviara un proyecto al Parlamento sin que se obtuviera una respuesta.
El Gobierno fundamentó su accionar en los considerandos del decreto, justificando que "la naturaleza excepcional de la situación planteada hace imposible seguir los trámites ordinarios previstos en la Constitución nacional”.
Detalles de la operación y objetivos
El operativo “Tridente” se puso en marcha a partir de una nota enviada por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. El propósito principal del ejercicio es la “implementación de intercambios, integración entre componentes y entrenamientos que constituyen una herramienta clave para el fortalecimiento de las capacidades actuales de las Fuerzas Navales Especiales”.
Los entrenamientos planificados contarán con el apoyo de diversas unidades argentinas y tienen como meta el mejoramiento de la interoperabilidad entre fuerzas, además de aumentar la capacidad de defensa en espacios estratégicos nacionales, tanto marítimos como terrestres.

Fuerte repudio desde Tierra del Fuego
La medida y el potencial establecimiento de una base en el sur generaron una reacción en la provincia de Tierra del Fuego. El gobernador Gustavo Mellela expresó en una entrevista radial su rechazo a “cualquier base militar extranjera, sea del país que sea. Es perder soberanía.” Enfatizó que no aceptan "ni rusa, ni chinas, ni estadounidense, alemanas, ni japonesas”.
Mellela concluyó su intervención manifestando que se “siguen entregando soberanía a los Estados Unidos, socio estratégico de Inglaterra” y tildó a quienes lo apoyan de ser "tan cipayos que no les importa nada”.

Paralelamente, el candidato a diputado nacional por Tierra del Fuego de La Libertad Avanza, Miguel Rodríguez, fue objeto de un fuerte repudio tras manifestar su acuerdo con la creación de una base militar de Estados Unidos en Ushuaia. El candidato minimizó las consecuencias históricas y políticas de la presencia extranjera en el Atlántico Sur.
El frente Defendamos Tierra del Fuego rechazó enérgicamente las declaraciones del candidato. Afirmaron que “la sola posibilidad de habilitar la instalación de una base militar estadounidense en Ushuaia no solo implicaría un acto de entrega de nuestro territorio, sino que además colocaría a Tierra del Fuego como un objetivo estratégico de alto valor para organizaciones terroristas internacionales, exponiendo a toda nuestra comunidad a riesgos inadmisibles”.
Finalmente, el frente calificó la postura del candidato como “preocupante la obediencia ciega de un candidato local a un proyecto nacional que pretende entregar la soberanía al mejor postor, sacrificando la integridad de nuestra provincia y la seguridad de nuestro pueblo en nombre de la especulación financiera y la subordinación política”.