Milei regresa de EE.UU. pero enfrenta un Congreso dividido
La visita de Javier Milei a Estados Unidos cerró con un guiño clave: la administración de Donald Trump confirmó negociaciones por un swap de 20.000 millones de dólares, una señal que calmó a los mercados y redujo el riesgo país. En Balcarce 50 celebran la baja del dólar y el impulso de confianza que deja el viaje, justo cuando el oficialismo necesitaba oxígeno político y económico.
Desafío en el Congreso
El alivio financiero llega con una exigencia implícita: garantizar estabilidad política. El oficialismo perdió aliados en el Congreso tras competir en varias provincias con sello propio y ahora le cuesta sostener los vetos presidenciales, como los que trabaron la Ley de Emergencia en Discapacidad y en el Garrahan. El regreso de Milei implica retomar el diálogo con los gobernadores y bloques dialoguistas para evitar nuevos reveses legislativos.
Gobernadores en guardia
Los mandatarios provinciales que alguna vez acompañaron al Gobierno ahora avanzan en acuerdos propios, como el frente Provincias Unidas, que busca mayor peso en las negociaciones. Aunque algunos mantienen contacto con la Casa Rosada, la campaña electoral endureció las posiciones y el oficialismo deberá trabajar para reconstruir consensos que le permitan transitar los próximos meses sin sobresaltos.
Camino a las legislativas
El 26 de octubre, las elecciones legislativas serán el primer test real del respaldo obtenido en el exterior. Mientras Milei apuesta a que el envión económico se traduzca en votos, su equipo prepara una agenda de reuniones con representantes del Consejo de Mayo, que incluye a sindicatos, empresarios y referentes del Parlamento, en un intento por tejer acuerdos antes de que se defina el nuevo mapa de poder.