Tiroteo en Estados Unidos deja tres policías muertos
La tarde del miércoles 17 de septiembre, oficiales de la Policía Regional del Norte de York y de la Oficina del Sheriff llegaron a una granja en North Codorus Township, cerca de Spring Grove, para entregar una orden judicial a un hombre denunciado por su ex pareja.
Cuando los agentes se acercaron, el sospechoso, escondido entre los maizales y vestido de camuflaje, abrió fuego.
En el violento ataque murieron tres policías y otros dos resultaron heridos antes de que uno de los oficiales lograra abatir al agresor.
Testigos aseguraron que se escucharon más de 30 disparos. “Parecía una zona de guerra”, describió Dave Miller, vecino del lugar, quien observó la llegada de los equipos especiales y los disparos entre los altos cultivos.

Investigación y presencia federal
Las autoridades confirmaron que el sospechoso era ex novio de una mujer que vivía en la propiedad, quien lo había denunciado por acecho y amenazas.
El martes por la noche la policía intentó entregar la orden de arresto, pero no logró ubicarlo. Los investigadores aún no saben si el hombre esperaba a su ex pareja o a los agentes.
El Comisionado de la Policía Estatal, coronel Christopher Paris, informó que los dos oficiales heridos permanecen en estado crítico pero estable. “El dolor será insoportable, pero lo soportaremos”, señaló en conferencia de prensa.
El FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos colaboran en la investigación. Las autoridades estatales y federales mantuvieron vías de contacto permanente para esclarecer el ataque.
Conmoción y duelo en la comunidad
El gobernador Josh Shapiro calificó el hecho como “un día trágico y devastador” y pidió reflexionar sobre la violencia armada.
En las calles de Spring Grove, vecinos y familiares se reunieron en una procesión de homenaje a los agentes caídos. Decenas de patrulleros y vehículos de emergencia, con luces encendidas, recorrieron la zona mientras la gente portaba banderas estadounidenses y saludaba al paso de la caravana.
La escuela del distrito permaneció en alerta temporal, y se dispusieron bloqueos de rutas en los alrededores de la granja hasta entrada la noche.
Un año letal para las fuerzas de seguridad
Este tiroteo se convirtió en uno de los episodios más mortales para la policía de Pensilvania en este siglo.
Según datos del FBI, 37 agentes han muerto en acto de servicio en lo que va de 2025, mientras que en 2024 fueron 64 las muertes vinculadas a delitos en todo Estados Unidos.
La tragedia de North Codorus reaviva el debate sobre la proliferación de armas y los riesgos crecientes para quienes cumplen funciones de seguridad.