China exhibe su poder militar junto a Rusia y Corea del Norte

Xi Jinping encabezó en Beijing una ceremonia por los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, en un mensaje de poder y unidad entre regímenes alineados.
miércoles 03 de septiembre de 2025

El presidente chino, Xi Jinping, lideró este miércoles un desfile militar en la plaza de Tiananmen de Beijing, acompañado por Vladímir Putin y Kim Jong-un, en un acto que la propaganda oficial presentó como símbolo de “unidad”, pero que analistas interpretan como una exhibición de fuerza de tres regímenes enfrentados a sanciones y críticas internacionales.

La ceremonia, de 70 minutos, incluyó el desfile de miles de soldados, salvas de artillería y canciones patrióticas, en un escenario diseñado para proyectar poder. Xi aprovechó el inicio del acto para enviar un mensaje de autosuficiencia y desafío a Occidente: “El rejuvenecimiento de la nación china es imparable y la causa de la paz y el desarrollo de la humanidad prevalecerá”, declaró.

El mandatario chino advirtió sobre la “elección entre la paz y la guerra, el diálogo o la confrontación”, subrayando su visión de un mundo dividido entre escenarios de ganadores o pérdidas mutuas.

La presencia de Putin y Kim, quien viajó en su tren blindado acompañado de su hija Kim Ju Ae, buscó mostrar cercanía entre los tres líderes y contrarrestar el aislamiento internacional de Rusia y Corea del Norte. Según Lam Peng Er, investigador del Instituto de Asia Oriental de la Universidad Nacional de Singapur, “China muestra que tiene poder de convocatoria para reunir a Putin y Kim”.

El desfile, que siguió a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), incluyó líderes cercanos a Moscú y Beijing, como Alexander Lukashenko, pero no contó con representantes occidentales, dejando claro que fue un espacio reservado a gobiernos alineados con la narrativa de China y Rusia.

Las autoridades chinas desplegaron estrictas medidas de seguridad y decoraron la ciudad con banderas, esculturas y el emblema “1945-2025”. Se exhibieron equipos bélicos de última generación, incluidos drones submarinos, misiles antibuque y sistemas antimisiles, junto a lo que expertos identifican como un posible “arma láser de gran tamaño”.

Analistas señalan que la ceremonia fue menos una conmemoración histórica y más una demostración de fuerza de un régimen que continúa militarizando el país mientras mantiene bajo estricta censura a su población. Para Kim, la visita refuerza su imagen interna y busca legitimidad mostrando cercanía con China y Rusia, en medio de acusaciones internacionales por violaciones a los derechos humanos y aislamiento extremo de su población.

El desfile evidenció cómo China intenta consolidar un bloque con gobiernos autoritarios y militarizados, mientras desafía la influencia de las democracias occidentales en el escenario global. Donald Trump, consultado sobre la alianza, restó importancia: “No estoy preocupado en absoluto”.

Con información de Infobae