El laboratorio del fentanilo mortal fue ordenado a clausura en 2019 y nunca cerró
En mayo de 2019, el INAME realizó una inspección a la planta de HLB Pharma y detectó graves incumplimientos en la producción de fármacos, incluyendo Omeprazol, sin autorización. El acta de esa intervención concluyó que la empresa operaba a un nivel inaceptable según las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF). La investigación apunta a Ariel García Furfaro por la fabricación de fentanilo contaminado que causó múltiples muertes. A pesar de los hallazgos y de la recomendación de clausura enviada en julio de 2019, el laboratorio siguió funcionando. Con la llegada del gobierno kirchnerista, la empresa incluso expandió sus operaciones, participando en la adquisición de vacunas Sputnik durante la pandemia. El informe reveló que la planta no contaba con un jefe de Garantía de Calidad y que el personal de control carecía de formación profesional adecuada. Entre las deficiencias detectadas figuraban: El documento sugería además el inicio de un sumario contra la empresa y su director técnico. Las irregularidades en HLB Pharma y otras empresas de García Furfaro, como Ramallo, se extendieron por años sin que ninguna gestión del Ministerio de Salud tomara medidas efectivas. La situación derivó en una tragedia sanitaria, con cerca de un centenar de fallecidos por fentanilo contaminado, hecho que motivó la detención del empresario. La Justicia continúa la investigación para determinar responsabilidades penales y administrativas, mientras se examinan los antecedentes de negligencia de la planta. Con información de Infobae 
Falencias de la planta
Antecedentes y consecuencias