Israel confirma que mató al primer ministro de Yemen y advierte sobre nuevos ataques
En una ofensiva que marca un nuevo capítulo en el conflicto de Medio Oriente, el Ejército de Israel confirmó la muerte de Ahmed al-Rahawi, primer ministro del gobierno yemení controlado por los rebeldes hutíes.
Según el comunicado oficial, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), con apoyo de su Dirección de Inteligencia Militar, lanzaron un bombardeo selectivo contra una instalación que “albergaba a decenas de altos cargos del régimen terrorista hutí”. Entre los muertos se encontraba al-Rahawi, junto a otros funcionarios clave.
Las FDI aseguraron que continuarán actuando “en Gaza, Yemen o donde sea necesario” para “eliminar cualquier amenaza contra los civiles israelíes”.
Los hutíes prometen venganza
La muerte de al-Rahawi provocó una inmediata reacción de los hutíes, respaldados por Irán, que amenazaron con represalias. El jefe del Consejo Político Supremo, Mehdi al-Machat, prometió “vengar a los mártires” y advirtió que la respuesta será “contundente y devastadora”.
Los hutíes lanzan con frecuencia misiles balísticos y drones contra Israel, en lo que definen como “actos de solidaridad frente a la masacre en Gaza”. Su alianza con Hamás, Hezbollah y milicias iraquíes forma parte del llamado “Eje de la Resistencia”, que enfrenta de forma directa a la estrategia israelí en la región.

Quién era Ahmed al-Rahawi
Ahmed al-Rahawi asumió el cargo de primer ministro en agosto del año pasado. Pese a no pertenecer al círculo íntimo del líder hutí, Abdul Malik al-Houthi, mantenía fuertes vínculos políticos con sectores aliados del expresidente Ali Abdullah Saleh.
En 2014, al-Rahawi negoció con los hutíes cuando tomaron Saná y gran parte del norte y centro de Yemen, hecho que desató la guerra civil que aún sacude al país. Su muerte, ahora, podría recrudecer el conflicto y tensar aún más las relaciones entre Israel e Irán.
Una región en máxima tensión
El ataque israelí llega en medio de un escenario explosivo: desde la ofensiva sobre Gaza en octubre de 2023, las hostilidades con los hutíes no han cesado, pese a acuerdos parciales de alto el fuego negociados entre Estados Unidos y los rebeldes.
Con este bombardeo, Israel envía un mensaje directo: no habrá tregua contra quienes considere una amenaza. Sin embargo, la promesa de venganza hutí podría arrastrar el conflicto hacia un nuevo ciclo de violencia regional.