México evalúa subir aranceles a productos chinos por presiones de Estados Unidos

El gobierno de Claudia Sheinbaum analiza imponer nuevos impuestos a las importaciones provenientes de China. La medida, que alcanzaría sectores como automóviles, textiles y plásticos, responde a la estrategia de Donald Trump para fortalecer la “Fortaleza Norteamérica” y limitar la influencia asiática.
jueves 28 de agosto de 2025
México evalúa subir aranceles para proteger su industria ante la presión de Estados Unidos.
México evalúa subir aranceles para proteger su industria ante la presión de Estados Unidos.

El gobierno mexicano se prepara para incrementar los aranceles a productos procedentes de China, en un intento por proteger la industria local y alinearse con los intereses de Estados Unidos. La medida, que aún no fue confirmada oficialmente, forma parte del proyecto de Presupuesto 2026, que será presentado en el Congreso antes del 8 de septiembre.

Los nuevos gravámenes impactarían directamente en sectores clave como los automóviles, textiles y plásticos. Según adelantaron fuentes consultadas por Bloomberg, el objetivo es frenar la llegada de productos chinos subvencionados que compiten con los fabricantes nacionales.

Presión desde Washington

La iniciativa responde a una exigencia directa de Donald Trump, quien impulsa el concepto de la “Fortaleza Norteamérica”, un bloque económico que busca limitar las importaciones asiáticas y reforzar las cadenas productivas entre México, Estados Unidos y Canadá.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, celebró la posibilidad de que México adopte esta política y expresó su respaldo a la estrategia de integración regional. Voceros cercanos a la Casa Blanca indicaron que, además de China, otros países asiáticos podrían verse afectados por medidas similares.

Reacción inmediata de China

El gobierno de Pekín no tardó en manifestar su rechazo. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Guo Jiakun, señaló que China “se opone a imponer restricciones bajo la coacción de otros” y llamó a los países involucrados a “mantener independencia y manejar adecuadamente las cuestiones pertinentes”.

Mientras tanto, los mercados internacionales observan con atención el posible impacto de esta decisión, que podría redefinir el comercio en el continente y sumar nuevas tensiones a las ya complejas relaciones entre las principales potencias.