ABANDONO ANIMAL
Delfines y lobos marinos, abandonados en el ex Aquarium de Mar del Plata
El ex Aquarium de Mar del Plata cerró sus puertas el pasado 31 de marzo tras un conflicto con el contrato de alquiler. Pero lo que parecía ser el fin de un atractivo turístico terminó convirtiéndose en un escándalo: vecinos y ONGs aseguran que dentro del predio aún hay delfines y lobos marinos en estado de abandono.
Fotos y videos compartidos en redes sociales muestran a los ejemplares en estanques deteriorados, con agua verdosa y sin condiciones mínimas de cuidado.

“Agua podrida” y animales famélicos
La denuncia fue encabezada por la Fundación Fauna Argentina. Su presidente, Juan Antonio Lorenzanni, advirtió: “A simple vista el agua está de color verdosa y los animales en aparentemente abandono”.
Vecinos que lograron ingresar describieron una escena dolorosa: “Están muertos de hambre y con el agua podrida. Me muero de dolor, es terrible”.
Lorenzanni reveló que hace dos meses enviaron una carta a Fauna Provincia para conocer el destino de los ejemplares del acuario, pero nunca recibieron respuesta. Crítico con las autoridades, sentenció: “Las imágenes hablan por sí solas. Funcionarios, cumplan con su deber o den paso a gente capacitada de verdad”.
La reacción del municipio
La repercusión del caso obligó al intendente Guillermo Montenegro a intervenir. El jefe comunal anunció que el municipio presentó una denuncia penal contra los responsables del predio.
“Solicitamos una inspección ocular y una pericia técnica. Si se confirma el maltrato animal, pediremos una cautelar de cuidado integral. En Mar del Plata no hay lugar para el maltrato animal”, afirmó el intendente.
¿Qué pasó con los animales del ex Aquarium?
Al cerrar el complejo, la empresa The Dolphin Company había informado que los ejemplares serían reubicados en acuarios y zoológicos del país y del exterior. El compromiso incluía a siete delfines nacidos en cautiverio y a sus progenitores, originarios del Caribe.
Además, habían anunciado la liberación de la tortuga marina Jorge, que tras 40 años en cautiverio fue soltada en las costas marplatenses. Un dispositivo colocado por el Conicet permitió seguir su recorrido durante 109 días hasta llegar a la bahía de Guanabara, en Río de Janeiro, antes de que se agotara la batería del transmisor.
“Su reinserción fue un éxito total y los registros nos dejan información clave sobre su desempeño en la vida silvestre”, destacó la investigadora Mariela Dassis del Conicet.
Mientras los científicos celebran la vuelta al mar de Jorge, crece la polémica por la suerte de los delfines y lobos marinos que aún permanecen en el ex Aquarium. Vecinos, ONGs y autoridades judiciales buscan establecer si efectivamente fueron abandonados o si existió negligencia en el traslado de las especies.