Santa Cruz

Preocupación en Puerto Deseado por matanza indiscriminada de perros

Vecinos y proteccionistas denuncian un nuevo caso de envenenamiento masivo de animales, mientras productores ganaderos advierten sobre ataques al ganado. El conflicto reaviva el debate sobre la tenencia responsable y la falta de políticas de control poblacional.
domingo 10 de agosto de 2025

Puerto Deseado, (C).-La ciudad portuaria vive momentos de tensión y tristeza a raíz de una nueva ola de envenenamientos de perros en distintos sectores de la localidad. La denuncia fue impulsada por la organización proteccionista Huellitas Frías, cuyos integrantes expresaron públicamente su pesar por la muerte de “Cocoa”, un perro mestizo de pelaje color chocolate, muy querido en el barrio por su carácter manso y su costumbre de jugar con los niños.

El hallazgo del animal sin vida generó indignación entre vecinos y activistas, quienes ayer se reunieron para exigir una respuesta efectiva frente a este tipo de hechos, que aseguran se repiten periódicamente en la zona. “No es la primera vez que vemos este tipo de matanzas, y no podemos seguir normalizando que la solución sea matar animales”, señalaron desde la agrupación.

“Cocoa”, el querido perro que fue hallado muerto por envenenamiento.

Sin embargo, el problema enfrenta una realidad compleja. Ganaderos de la región, han manifestado reiteradamente su preocupación por los ataques de jaurías a su ganado. Tal es el caso del productor Adrián Fernández, quien relató a Crónica que, en varias oportunidades, perros —algunos callejeros y otros con dueño— ingresaron a su estancia provocando la muerte de ovinos. “Era imposible seguir perdiendo cabezas, por eso decidí reducir e incluso vender parte de mi hacienda”, explicó.

El conflicto, que enfrenta la defensa del bienestar animal con la protección de la producción ganadera, evidencia la ausencia de políticas integrales para el control poblacional de perros y la prevención de ataques al ganado. Las organizaciones insisten en que la solución pasa por campañas masivas de castración, tenencia responsable y educación comunitaria, mientras que los productores reclaman medidas que resguarden sus animales y su actividad económica.

Por ahora, en Puerto Deseado atraviesa un clima de tensión y reclamo cruzado, mientras vecinos y autoridades buscan un punto de encuentro que permita evitar nuevas pérdidas, tanto de vidas animales como de recursos productivos.