La ermita del San Cayetano cumple 35 años y este jueves convoca a los devotos en su día

Este jueves 7 de agosto, Comodoro Rivadavia celebra el Día de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, con una procesión y actividades en la ermita del barrio homónimo, que conmemora su 35° aniversario.
miércoles 06 de agosto de 2025
La ermita de San Cayetano en Comodoro Rivadavia cumple 35 años y convoca a los devotos este jueves para celebrar su día con procesión y misa.
La ermita de San Cayetano en Comodoro Rivadavia cumple 35 años y convoca a los devotos este jueves para celebrar su día con procesión y misa.

Cientos de fieles se reunirán en Comodoro Rivadavia para rendir homenaje a San Cayetano, santo patrono del pan, el trabajo y la providencia, en una jornada cargada de fe y tradición. Desde las primeras horas del día, los devotos acudirán a la ermita del barrio San Cayetano, un lugar histórico que cumple 35 años, para pedir por empleo y sustento en tiempos de crisis económica, así como para agradecer por poder llevar el pan a sus mesas. Este evento, además de su significado religioso, resalta por la importancia histórica de la ermita, construida por los vecinos del barrio que lleva el nombre del santo.

Procesiones memorables

La ermita, ubicada en la avenida Polonia, fue un proyecto comunitario impulsado en 1990 por José Ramón Morales, conocido como “Sueñito”, junto al Padre Corti y Raúl Ledesma. La iniciativa nació tras la entrega de viviendas en el barrio, que los pobladores decidieron nombrar en honor a San Cayetano. Con el aporte colectivo de los vecinos, se adquirió una imagen del santo y se construyó la ermita, que fue inaugurada el 7 de agosto de 1990. Dos años después, en 1992, se formaron comisiones para organizar las actividades, con Morales liderando una de ellas, respaldado por el Padre Corti, para consolidar las celebraciones anuales.

Las procesiones en honor a San Cayetano han sido un hito en el barrio. En la primera, en 1990, Morales y otros vecinos invitaron puerta a puerta a instituciones como las Carmelitas, gauchos, bomberos, Prefectura, Policía Provincial, Policía Federal, Gendarmería y Boy Scouts de San José Obrero, María Auxiliadora, Domingo Savio y Luján. Ese año, 150 personas participaron, acompañadas por una suelta de palomas y bombas de estruendo traídas desde La Rioja. En los años siguientes, la convocatoria creció: la segunda procesión reunió a 450 personas, la tercera a 3.000 y la cuarta a 7.500. Las celebraciones incluían chocolate, pancitos con estampitas, flores donadas por PAMI, bandas de música y un coro, reflejando el esfuerzo colectivo y el fervor de la comunidad. “Empezamos a organizar cada año y teníamos un aval muy grande, golpeábamos puertas y las puertas se nos abrían”, recuerda Morales.

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Diario Crónica Comodoro Rivadavia (@cronicacrd)

Fiel devoto

José Ramón Morales, devoto de San Cayetano desde hace 50 años, comparte una experiencia personal que fortaleció su fe. Hace décadas, cuando atravesaba dificultades económicas, un velón encendido en su hogar, colocado dentro de una lata, cayó y provocó un incendio. Alertado por un ruido, que atribuye a la rotura de una imagen del santo en su casa, Morales logró apagar el fuego, salvando a su familia. “Seguimos vivos gracias a él”, afirma, destacando que las Carmelitas restauraron la imagen dañada. En el barrio San Cayetano, se veneran siete imágenes del santo: en la ermita, la iglesia, el Jardín 447, la Escuela 209, la Escuela 738, el Centro de Salud y la que Morales conserva en su hogar desde hace 44 años.

 

La fe mueve montañas

La tradición de San Cayetano sigue vigente en Comodoro Rivadavia. Morales presidió la comisión organizadora hasta 1994, cuando la Iglesia San Cayetano tomó las riendas. Este jueves, a las 14 horas, se llevará a cabo la tradicional procesión desde el Liceo Militar hasta la parroquia, seguida de una misa. La ermita permanece abierta las 24 horas, recibiendo a fieles que acuden a orar y agradecer. “Tiramos una buena semilla, esto es algo muy lindo para mí y mi familia, formamos una comisión linda con quienes avanzamos en pagar el terreno, la mensura, entregar hierro a la iglesia”, expresó Morales, destacando el trabajo colectivo que permitió construir la ermita y sostener la tradición.

En un contexto de dificultades, la fe sigue siendo un pilar para la comunidad. “Son tiempos difíciles, pero la fe que tenemos mueve montañas, a veces tiramos la toalla, pero hay que levantarla y seguir adelante siempre”, concluye Morales, invitando a todos a participar en esta celebración que une devoción, historia y solidaridad.

Temas de esta nota