Récord de muertes en los Alpes italianos: senderismo, bajo fuego

El verano 2025 en los Alpes italianos se cobró la vida de 83 personas en apenas un mes. La mayoría no eran alpinistas expertos, sino senderistas sin preparación. Las cifras preocupan a los equipos de rescate, que piden mayor conciencia, formación y sentido común antes de salir a la montaña.
martes 05 de agosto de 2025

El verano de 2025 está dejando cifras alarmantes en las montañas italianas. Entre el 21 de junio y el 23 de julio, 83 personas murieron y 5 están desaparecidas en los Alpes, en lo que ya se considera una de las temporadas más trágicas para el montañismo en Italia. Según el Cuerpo Nacional de Rescate Alpino y Espeleológico (CNSAS), el número representa un aumento del 20 % respecto al promedio habitual, y las operaciones de rescate están al límite.

Lejos de lo que se cree, la mayoría de las víctimas no son alpinistas, sino senderistas sin preparación suficiente. En lo que va del año, el senderismo encabeza las estadísticas fatales con un 44,3 % de los 466 fallecidos, seguido por esquiadores (14 %), ciclistas de montaña (6,8 %) y escaladores (5,9 %).

Las caídas y resbalones son la causa más común de muerte (43,2 %), seguidas por el agotamiento (26,5%) y enfermedades súbitas (12,7 %). Los efectos del calor extremo y el aumento del turismo de montaña se combinan con una baja percepción del riesgo: “Salen sin informarse, sin equipamiento adecuado y muchos van directo a cumplir un reto, sin medir consecuencias”, advierte Santi Padrós, guía de alta montaña.

El propio responsable del CNSAS, Maurizio Dellantonio, expresó su preocupación por la creciente presión sobre los servicios de rescate. En lo que va de 2024, ya se realizaron más de 12 000 intervenciones, y si bien el número de muertes bajó en relación con 2022 y 2023, la tendencia sigue siendo alta.

El perfil de las víctimas es claro: en su mayoría hombres italianos de entre 50 y 60 años, no federados (91,4 %), y con poca o nula formación en actividades de montaña. A esto se suma la influencia de las redes sociales, que impulsan a muchos a realizar rutas peligrosas sin preparación, incluso de noche o llevando bebés en la mochila por vías ferratas.

Desde los equipos de rescate insisten: la prevención, la educación y el sentido común son claves para evitar más tragedias. La montaña no es un parque de diversiones ni un desafío viral: es un entorno natural que exige respeto, planificación y responsabilidad.

 

Con información de El País