Brasil intenta frenar aranceles de EE.UU., pero Trump no responde

El gobierno de Lula busca evitar un impuesto del 50% a sus exportaciones, mientras la tensión política por el caso Bolsonaro bloquea el diálogo con Washington.
viernes 25 de julio de 2025

Brasil intenta evitar que entren en vigor aranceles del 50% por parte de Estados Unidos, una medida que el presidente Donald Trump anunció para el 1 de agosto. Sin embargo, las negociaciones diplomáticas están estancadas y las empresas estadounidenses muestran cautela ante la posibilidad de presionar al mandatario republicano.

Trump vinculó la imposición de los aranceles al trato que Brasil le da al exmandatario Jair Bolsonaro, actualmente enjuiciado por supuestamente planear un golpe de Estado contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Desde entonces, no ha habido nuevas gestiones diplomáticas y una propuesta brasileña enviada en mayo sigue sin respuesta, según revelaron dos diplomáticos a la agencia Reuters.

El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, reiteró la disposición al diálogo en una conversación reciente con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick. Pero desde el entorno de Lula aseguran que la falta de respuesta de Trump es intencional. “Si él quisiera hablar, levantaría el teléfono y me llamaría”, dijo el presidente brasileño en un acto público.

Trump hizo el anuncio el 9 de julio, pese al superávit comercial que EE.UU. mantiene con Brasil. Si se aplican, los aranceles estarían entre los más altos del mundo, incluso cerca del 55% que rige para China.

Mientras tanto, líderes empresariales brasileños, como Ricardo Alban de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), advierten sobre las graves consecuencias económicas. La CNI estima que se perderían más de 100.000 empleos y se recortaría un 0,2% del PBI. El sector agroindustrial calcula que sus exportaciones a EE.UU. podrían reducirse a la mitad.

A pesar de múltiples reuniones con ejecutivos de General Motors, John Deere y Alphabet, las empresas estadounidenses prefieren mantenerse al margen por temor a represalias. Algunos sectores ya ajustan sus estrategias: la firma de motores WEG analiza exportar desde plantas en México e India, y Naturafrig Alimentos redirige sus envíos a otros mercados.

También hay acciones legales en marcha. La productora de jugo Johanna Foods presentó una demanda contra el gobierno de Trump, y empresas de otros sectores, como el acero y los químicos, enfrentan cancelaciones de contratos por la incertidumbre.

Desde el Congreso estadounidense, un grupo de senadores demócratas calificó la medida como un “claro abuso de poder” y pidió dar marcha atrás.

Con información de Infobae