Zaira Núñez Echeverría, la chica trans hace su descargo
"Jamás intentaría lastimar a una rival"
"Sé quién soy, me acepto cómo soy y lo que quiero de mi vida", es la frase que marcan los pasos de Zaira, la futbolista transgénero que integra el equipo de Laprida y que se vio involucrada en una jugada que terminó con la arquera de Oeste Juniors golpeada en el cuello.
Jamás imaginó que podría acarrear tantas consecuencias el hecho de integrarse al fútbol femenino de Comodoro Rivadavia. Es chaqueña de 33 años y hace 4 que se instaló en nuestra ciudad.
"La situación se dio así, sale la pelota larga, la voy a buscar y unos metros antes de llegar a la posición de la arquera, punteo la pelota y salgo para la izquierda. La defensora que venía atrás mío no mide su velocidad y es ella la que choca con la arquera, yo no. Después me quieren hacer cargo de algo que no hice", relató Zaira.

"Primero y principal, jamás intentaría lastimar a una rival porque se trata de una chica que entra a jugar y a hacer lo que le gusta como lo hago yo. Nadie tiene derecho a ir a golpear a una rival con la intención de lastimar. Para eso, que se quede en su casa haciendo algo más útil", opinó.
También hubo discordia por el festejo del gol, sin preocuparse por la arquera lesionada. "Mirá, hice mi primer gol en mi segundo partido. Tenía mucha alegría, salí a gritar, pero no con la intención de burlarme de nadie. Era mi gol y lo quería disfrutar".
"Cuando terminó el partido, enseguida apagaron las luces, nos dejaron en la oscuridad. Hubo gente que salió del SUM del club a insultarme, a decirme cosas e incluso la capitana de Oeste me provocaba con palabras muy fuera de lugar. Pero yo no quería dar lugar a nada. Yo respeto mucho a la mujer, no me iba a poner a discutir o pelear. Más aún si soy consciente que biológicamente soy hombre", dijo Zaira.
"Lo que yo no sabía es que se trataba de un clásico. Sinceramente no sabía de la rivalidad, recién ahí entendí ciertas cosas que pasaron y el enojo de las chicas de Oeste por perder el partido", agregó.
El clásico terminó 3-1 para Laprida, "la verdad, fue todo muy intenso desde el partido y todo lo que pasó después. Igual me quieren hacer responsable de lo que le sucedió a la nena de 14 años que atajó. Primero que yo no la lastimé y después, creo que la responsabilidad pasa por quienes la autorizan a jugar con chicas de mayor edad. Porque también puede chocarla una mujer de más de 30 años, con un físico fuerte ¿y ahí qué?. ¿La responsabilidad es de quien por ahí la lesiona sin querer o de quienes permiten que la nena esté en la cancha? Yo no permitiría que una hija o hermana de 13 ó 14 años, juegue con chicas más grandes, sino que lo haga con nenas de su edad", sentenció.
Zaira dice que en otros deportes no está de acuerdo en la inclusión de chicas trans, "no, por ejemplo en el boxeo. Eso es inconcebible por todo lo que representa golpearse directamente. En el fútbol se trata de jugar, de táctica, estrategia y no de salir a golpearse".
La jugadora de Laprida dice que para integrarla al fútbol femenino, desde la Liga de Fútbol no le solicitaron análisis relacionados a sus niveles de testosterona, "no, pero también está comprobado que hay mujeres con niveles más altos que muchos hombres. En ese caso, ¿qué pasaría? ¿No las dejarían jugar por más que sean biológicamente mujeres?".
Por último, Zaira agradece. "A mis compañeras por integrarme, al club también por aceptarme y a toda la gente que entiende la importancia de sentirse parte de lo que a una le gusta hacer. Lo que me gustaría que quede claro es que yo jamás intentaría hacer daño a otra chica que tenga una camiseta distinta. Entro a la cancha para sentirme bien, como todo lo que intento hacer en esta vida".