Preocupación por el bajo nivel del río Chubut: podría afectar el abastecimiento de agua

El caudal del río Chubut atraviesa uno de sus peores momentos en pleno invierno. La falta de nieve en la cordillera y el uso sostenido del recurso ponen en riesgo la próxima temporada de riego y el abastecimiento a varias localidades del valle.
martes 22 de julio de 2025
Foto de archivo
Foto de archivo

Aunque el invierno llegó, el agua no. El río Chubut presenta un panorama alarmante en plena estación fría: el caudal continúa bajando, no hay nieve en la cordillera y la sequía amenaza con repetirse como en 2022.

En localidades como 28 de Julio, el cauce se achica visiblemente. Lo que antes sostenía la producción hortícola, forrajera y ganadera, hoy muestra bancos de arena y tramos con escaso movimiento de agua. “Esto ya lo vivimos en 2022 y no queremos repetirlo”, advirtieron productores locales.

Según el Comité de Cuenca, desde 2010 los caudales anuales están por debajo del promedio. La investigadora del CONICET Natalia Pessacg detalló que en el último año la precipitación en la naciente del río fue un 85% menor que lo normal. En el río Senguer, la baja fue del 55%. “No es algo casual ni momentáneo, sino efecto del cambio climático”, afirmó.

Además de la falta de lluvias, la generación hidroeléctrica agrava el panorama. El dique Florentino Ameghino sigue liberando caudal para las turbinas, pese a que no es época de riego. Jorge Peruzzoti, productor del valle, advirtió: “Consumimos agua del dique, pero no recargamos la cuenca”.

Frente a este escenario, productores de varias localidades ya mantuvieron reuniones con el Instituto Provincial del Agua (IPA) y la Compañía de Riego para planificar estrategias de emergencia de cara a la primavera y el verano.

El antecedente inmediato es la sequía de 2022, cuando se declaró la emergencia hídrica. Hoy, las señales son similares: sin nieve en la cordillera, con glaciares en retroceso y precipitaciones insuficientes.

La baja del río no solo impacta en el campo: también pone en riesgo el suministro a ciudades como Gaiman, Dolavon y Rawson, afectando redes de agua potable, canales de riego y reservorios.

Algunas propuestas buscan mitigar el impacto: reducir la actividad de las turbinas del Ameghino, organizar turnos de riego y modernizar canales para evitar pérdidas.

Por ahora, los canales siguen vaciándose, los cultivos se atrasan y la preocupación se extiende a toda la cuenca. El río Chubut, que recorre la provincia de oeste a este, refleja el impacto de un clima cada vez más extremo y deja claro que la Patagonia ya no puede dar por sentado su invierno húmedo.

Con información de LU17