La sucesión de Beatriz Sarlo: pericias y manuscritos dudosos
La disputa por la herencia de Beatriz Sarlo suma capítulos inesperados. La reconocida ensayista, fallecida en 2024, dejó un manuscrito que encendió el conflicto judicial: su exmarido Alberto Sato, el encargado del edificio Melanio Meza López y nuevos actores se enfrentan en una sucesión cada vez más compleja, que incluye una pericia caligráfica clave, recusaciones cruzadas de jueces y hasta la custodia de su gata Niní.
Los manuscritos fueron presentados por Meza, quien afirmó que Sarlo lo dejó “a cargo” de su departamento de la calle Hidalgo 140, en Caballito, y de su mascota. Sin embargo, el contenido de esos escritos todavía no fue revelado porque el expediente, aunque ya tiene la pericia caligráfica incluida, no fue sustanciado por el juzgado. La jueza Cecilia Kandus —quien ordenó el cambio de cerradura del departamento y el inventario de bienes— ahora quedó apartada, y la causa volvió al juez Fernando Cesari, quien ya se había excusado una vez.
La validez del supuesto testamento manuscrito aún está bajo evaluación. Según el Código Procesal, la perito habría comparado la firma con otros documentos para determinar su autenticidad. Sin embargo, eso no define si se trata de un testamento ológrafo válido: falta establecer si Sarlo estaba en condiciones mentales y físicas al momento de escribirlo, algo que deberán probar con historia clínica y testigos cercanos.
Además, el contenido del escrito no deja claro si Sarlo intentó transmitir derechos reales, como el uso del inmueble. Algo que, por ley, no puede hacerse por escrito informal: se requiere escritura pública. Si se trata de un simple comodato, Meza no tendría derecho a heredar ni a disponer del bien, aunque sí a usarlo hasta que los herederos legítimos decidan lo contrario.
Mientras la justicia define quién es el heredero legal del departamento, la historia suma nuevos personajes. La prima de Sato, Ernestina del Río, apareció en el expediente, y no se descarta que haya nuevas recusaciones contra Cesari para que el caso vuelva a manos de Kandus. El Ministerio Público Fiscal también sigue el caso de cerca, en una ciudad donde el gobierno de Jorge Macri ha avanzado con fuerza contra ocupaciones irregulares.
Y en medio de la puja, la gata Niní sigue esperando. Por ahora, está bajo cuidado del portero. Quien herede el departamento también deberá asumir la responsabilidad de cuidarla.
Con información de Clarín