Fútbol local
¿Para qué se compite?
Desde la Liga de Fútbol se confirmó que no habrá representación en el Clasificatorio Provincial para intervenir en el Torneo Regional. La ausencia se agrega a la deserción en la Copa País, certamen nacional que no cuenta con la Selección Comodorense. Sin respaldo ni incentivo dirigencial, cada vez se está más lejos de la órbita competitiva nacional. ¿Para qué se juega?.
No es un buen momento para nuestro fútbol. El peso de la aseveración se fundamenta en varios frentes que se exponen como un botón de muestra de ineludible decadencia.
La competencia interna es rayana a una corriente mediocridad apreciada en partidos de dudosa calidad y atracción. Se nota en el panorama de canchas semivacías, arbitrajes carentes de certezas, protagonistas -jugadores, técnicos, dirigentes- ocupados en el histerisqueo general con tal de sacar un provecho tan mínimo como exasperante.
Puntualizar los malos ejemplos que se hicieron notar en las fechas recientes, no serían conducentes hacia las soluciones, apenas servirían para cargar tintas sobre algunas de las manifestaciones negativas que tiene nuestro desacreditado fútbol.
El declive se aprecia en cada fin de semana, pero se acentúa aún más cuando desde la cabeza dirigencial -Liga de Fútbol- se transmite un mensaje carente de perspectiva de progreso.
No hay un incentivo que empuje a los clubes a una superación para arrancarse del lodo. Está ausente la arenga para armar una estructura para medirse más allá de los límites de la ciudad. Todo lo contrario, se predica el aburguesamiento, el hundimiento en la poltrona somnolienta, en la comodidad de no hacer nada que provoque ocupación y preocupación por mejorar.
Es lógico que los clubes no quieran inmiscuirse en participaciones con exigencias económicas que carguen la mochila ya de por sí, muy pesada. Y acá es donde reluce la falta de gestión para respaldar a quienes tengan un mínimo de interés en ser parte, por ejemplo, del Clasificatorio Provincial.
No se trata de visitar la Quiaca o Ushuaia, es Esquel y Trelew. Y si no se es capaz de afrontar con gestión esos desafíos, imposible suponer que Comodoro Rivadavia pueda codearse con un nivel medianamente superior al habitual.
Similar sucede con la Copa País, un certamen que tendrá a la gran mayoría de las Ligas de toda la Argentina, pero no a Comodoro. Un absurdo y contradictorio a la mención "vamos a hacer que el fútbol de Comodoro se supere", dicho en el momento de asumir la conducción del fútbol petrolero, en diciembre pasado.
Se ve participación de selecciones de Liga de Barrios y hasta de los veteranos en competencias regionales y nacionales. Lógicamente, con el respaldo de gestiones ante entes estatales, algo que parece prohibitivo para esta conducción de la Liga Oficial que, en el afán de sostener una autonomía o independencia orgullosa, no hace otra cosa que perjudicar a la vociferada y poco practicada superación.
En la historia, siempre fue un orgullo armar y ser parte de selecciones para competir por el honor de la Liga de Fútbol de Comodoro Rivadavia. Hoy, eso está tan lejano como nuestro fútbol del último eslabón de la competencia nacional.
Alejandro Carrizo