Gaza enfrenta un brote de meningitis infantil en medio del colapso sanitario
En un comunicado, remarcaron que el deterioro del sistema de salud —con hospitales destruidos, falta de medicamentos y escasez de vacunas infantiles— dificulta cualquier respuesta efectiva ante el brote. Además, las condiciones insalubres en los refugios, la falta de agua potable y la acumulación de residuos agravan aún más la situación.
El llamado fue claro: las autoridades pidieron intervención urgente de todos los actores involucrados para mejorar las condiciones de vida y evitar un brote mayor. También instaron a la población a seguir las medidas de prevención médica.
Mientras tanto, trabajadores humanitarios de la ONU denunciaron que la falta de combustible paraliza ambulancias, hospitales y servicios esenciales como la potabilización del agua. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el escaso combustible restante se destina solo a áreas críticas como cuidados intensivos, pero las reservas están a punto de agotarse.
“Las muertes podrían aumentar drásticamente si no se permite la entrada urgente de combustible”, advirtieron.
Además, la OCHA denunció nuevos ataques a campamentos, escuelas y hospitales, y señaló que solo el 15â¯% del territorio gazatí sigue habilitado para la población, aunque también en condiciones precarias e inseguras. Esta área se reduce cada vez más, y las órdenes de evacuación siguen aumentando.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, pidió proteger el Complejo Médico Nasser en Khan Younis, completamente desbordado por heridos y con el doble de su capacidad ocupada. El hospital carece de insumos básicos, su personal está exhausto y no puede atender adecuadamente a los pacientes.
Además, los movimientos humanitarios están severamente restringidos. De 12 intentos para coordinar operaciones con autoridades israelíes, solo uno logró concretar la entrega de suministros, mientras que varios fueron directamente rechazados o bloqueados en el terreno.
Con información de NA