Tensión global por la guerra en Medio Oriente
El papa León XIV imploró por la paz: “Detengan esta tragedia antes de que sea irreparable”
En un nuevo capítulo de la creciente escalada bélica en Medio Oriente, el papa León XIV alzó su voz con firmeza este domingo y llamó a detener la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, tras los recientes bombardeos ordenados por el presidente Donald Trump sobre instalaciones nucleares iraníes.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, y ante miles de fieles reunidos en la Plaza San Pedro, el sumo pontífice expresó:
“Hoy más que nunca la humanidad grita e invoca la paz. Es un clamor que exige responsabilidad y razón, y no debe ser sofocado por el estruendo de las armas ni por palabras retóricas que incitan al conflicto”.
El mensaje, transmitido en vivo a millones de personas, tuvo como eje central la urgencia humanitaria y el riesgo de una “vorágine irreparable” si no se detiene la ofensiva.
“La guerra no resuelve, amplifica los problemas”
León XIV, que asumió el liderazgo de la Iglesia tras la muerte del papa Francisco en abril, hizo hincapié en las consecuencias devastadoras del conflicto armado y advirtió que, de continuar la violencia, “las heridas que deja la guerra en la historia de los pueblos tardarán generaciones en sanar”.
“La guerra no resuelve los problemas, los agrava. Ninguna victoria armada podrá compensar el dolor de las madres, el miedo de los niños, el futuro robado”, expresó con profunda preocupación.
Además, el papa estadounidense recordó que no hay conflictos “lejanos” cuando está en juego la dignidad humana, y que los bombardeos de las últimas horas no deben hacer olvidar la crisis humanitaria que ya atraviesan regiones como Gaza y Cisjordania.
“Que la diplomacia silencie las armas”
En un claro mensaje dirigido a los líderes mundiales, León XIV reclamó acciones concretas de diálogo, y reiteró la responsabilidad moral de quienes ocupan cargos de poder frente a la guerra.
“Cada miembro de la comunidad internacional tiene la obligación de frenar esta tragedia. Que la diplomacia silencie las armas, y que las naciones tracen su futuro con obras de paz y no con sangre”, imploró desde el Vaticano.
El Papa también se refirió a la necesidad de reforzar la asistencia humanitaria en las zonas más afectadas y llamó a evitar que los enfrentamientos desplacen la mirada del mundo sobre la población civil que sufre a diario.
El mensaje cierra una semana marcada por la intervención directa de Estados Unidos, el uso de bombas antibúnkeres sobre instalaciones subterráneas y la creciente tensión internacional, con amenazas cruzadas entre Teherán, Tel Aviv y Washington.