En reforma constitucional

Hungría prohíbe la Marcha del Orgullo y solo reconoce dos sexos biológicos

El Parlamento húngaro aprobó una reforma constitucional que consagra el binarismo de género, criminaliza actos públicos de la comunidad LGBTQ+ y habilita el uso de reconocimiento facial para identificar manifestantes. El gobierno de Viktor Orbán sigue endureciendo su perfil autoritario.
viernes 18 de abril de 2025
Hungría prohíbe la Marcha del Orgullo y solo reconoce dos sexos biológicos
Hungría prohíbe la Marcha del Orgullo y solo reconoce dos sexos biológicos

En una nueva escalada contra los derechos de la comunidad LGBTQ+, el Parlamento de Hungría aprobó el lunes pasado una polémica enmienda constitucional impulsada por el primer ministro Viktor Orbán. Con 140 votos a favor y apenas 21 en contra, la reforma prohíbe actos públicos como la Marcha del Orgullo, consagra el género binario como única identidad legal y habilita al Ejecutivo a suspender la ciudadanía de personas con doble nacionalidad consideradas “una amenaza para la seguridad nacional”.

“Solo existen hombres y mujeres según el sexo biológico”, establece ahora la Constitución húngara. Esta medida refuerza la prohibición vigente desde 2020 que impide a personas trans cambiar su nombre o género, y niega toda identidad no binaria. La modificación también restringe la libertad de reunión y expresión al permitir que cualquier manifestación que “afecte el desarrollo moral de los niños” sea censurada.

Organismos de derechos humanos denunciaron que esta cláusula busca silenciar al colectivo LGBTQ+ con el argumento del “interés superior del menor”. Así, eventos como el Orgullo en Budapest ya fueron vetados por las autoridades. Para garantizar esta vigilancia, el Estado podrá utilizar reconocimiento facial en protestas, lo que habilita sanciones económicas de hasta 200.000 forintos (unos 546 dólares) a quienes participen.

Desde Bruselas, la Comisión Europea aún no emitió una respuesta oficial, aunque recordó que Hungría ya enfrenta un proceso ante el Tribunal de Justicia de la UE por una legislación similar. “No dudaremos en actuar si es necesario”, advirtió la vocera Eva Hrncirova.

Los cambios también incluyen la posibilidad de suspender por diez años la ciudadanía a ciudadanos con doble nacionalidad que sean considerados peligrosos por el gobierno, medida que algunos analistas creen dirigida contra críticos como George Soros.

Para el politólogo Szabolcs Pek, esta ofensiva legal es parte de una estrategia del oficialismo para “cambiar el eje del debate público y desviar la atención del colapso de los servicios y la crisis económica”, en un contexto de creciente apoyo al opositor Péter Magyar, líder del nuevo partido TISZA.