Othar encabezó el acto por el centenario del Faro Golfo San Jorge: "que este faro nos siga guiando y mostrando que el futuro lo hacemos entre todos"
El Faro San Jorge, inaugurado en 1925, es considerado un emblema histórico y patrimonial de la ciudad. Su relevancia fue reconocida por el Senado de la Nación, destacándolo como un bien de interés histórico y turístico.
Durante el evento, se entregó una placa conmemorativa al jefe del Destacamento Naval de la Armada Argentina, capitán de Corbeta Eduardo Martín Sosa. Además, se otorgaron réplicas del faro a las autoridades presentes en reconocimiento a su labor en la preservación del patrimonio.

El intendente Macharashvili expresó: "Hoy es un día muy importante para todos los que nacimos y nos criamos acá con el faro ya puesto. Desde el colegio, nos repetían la importancia que tuvo para la ciudad y la provincia. Siempre fue un emblema, un hito de seguridad de la navegación en estas latitudes. Esta región creció gracias a toda esa afluencia de migrantes que llegaron a esta zona y este faro los iluminó, los guió y les dio la perspectiva de tener una vida mejor en estas costas".
Sobre el proceso de preservación del faro, añadió: "Son 100 años, en donde se lo cuidó, donde también sufrió deterioro, pero entre todos pudimos lograr ponerlo en valor, con el compromiso de los vecinos que quieren su tierra y su historia, que valorizan el patrimonio de su identidad".

"Que este faro nos siga guiando y mostrando que el futuro lo hacemos entre todos, como entre todos estamos cuidando este emblema", sumó.
Por su parte, el capitán de fragata Augusto José María Amaya destacó: "Nos encontramos para celebrar un siglo de historia de un símbolo inconfundible de nuestra identidad marítima, y una parte fundamental de la seguridad de la navegación en estas latitudes. Es mucho más que una estructura de cemento y luz, es la representación más clara de la misión que llevamos adelante: proporcionar seguridad náutica a los buques y a sus tripulantes desde su encendido por primera vez en 1925".
Amaya también resaltó el valor simbólico del faro: "El Faro San Jorge ha sido fiel centinela del mar y guardián con su luz, de navegantes, pescadores y marinos mercantes, asegurando su arribo seguro a las costas de Chubut. Además, es parte del alma de Comodoro Rivadavia. Ha sido testigo silencioso del crecimiento de la ciudad y de la evolución de su puerto, de los desafíos y logros de quienes, con sacrificio, han forjado el porvenir en esta región".
El acto concluyó con un homenaje a todas las personas que contribuyeron a la preservación y operación del faro, reafirmando su importancia como símbolo de identidad.