Hallan rastros de posibles desembarcos de submarinos alemanes en Camarones
El misterio sobre la presencia de submarinos nazis en la Patagonia al finalizar la Segunda Guerra Mundial volvió a encenderse con un nuevo hallazgo en la costa de Camarones, Chubut. El investigador y escritor Abel Basti, conocido por su trabajo en torno a la supuesta fuga de jerarcas nazis a Argentina, descubrió cuatro botes metálicos en la zona y sostiene que podrían estar vinculados con desembarcos clandestinos de submarinos alemanes tras la caída del Tercer Reich.
Según explicó Basti, los botes fueron hallados en dos puntos distintos, separados por aproximadamente seis kilómetros, en bahías que en 1945 se encontraban deshabitadas. "Se trata de dos pares de embarcaciones que, de confirmarse su origen, estarían vinculadas con el desembarco desde dos submarinos alemanes que llegaron en forma clandestina a esta zona", afirmó en declaraciones a Infobae.
El investigador también indicó que las embarcaciones coinciden con los planos de los U-Boots, los submarinos alemanes utilizados durante la guerra, y que podrían haber sido utilizadas para trasladar suministros y personas desde la costa hasta las naves. "Estos botes tienen una chapa fina y una estructura diseñada para ser livianos y fáciles de guardar dentro del submarino. Además, tienen la particularidad de que pueden unirse en la popa para formar una embarcación más grande", explicó Basti.

Testimonios de pobladores refuerzan la teoría
Más allá del hallazgo de los botes, en la región de Camarones persisten relatos que refuerzan la teoría de que submarinos alemanes habrían llegado a la Patagonia.
Uno de los testimonios más impactantes es el de Juan Trucco, un poblador de la estancia Santa Elena, quien recordó que, semanas después del fin de la guerra en 1945, vio a un grupo de hombres uniformados desembarcar en la playa. "Andaban en botes y llevaban aparatos de radio. Nos asustó verlos porque no sabíamos quiénes eran", relató.
Otro testimonio proviene de Enrique Lucero, quien en su juventud realizaba el servicio militar en Camarones y aseguró haber visto luces en el mar y movimientos nocturnos en la Caleta Carolina, un área profunda del litoral. "Veíamos las luces de los submarinos que llegaban a la costa. Sabíamos que había reabastecimiento porque en la zona quedaban los tanques de combustible que llegaban en camiones desde Comodoro Rivadavia", contó.
Incluso hay registros de un viejo comisario de la Policía de Chubut, Clemente Monchot, quien en documentos históricos mencionó la existencia de una operación de abastecimiento de submarinos en Punta Rojas, extremo sur del puerto Santa Elena. Según su relato, un alemán llamado Christian Poppe, quien tenía estancias en la zona, era el encargado de proporcionar combustible a los submarinos utilizando una avioneta para indicarles cuándo era seguro emerger.
¿Cuántos submarinos nazis llegaron a Argentina?
La historia oficial reconoce que al menos dos submarinos alemanes llegaron a la Argentina tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y se entregaron en Mar del Plata: el U-530, que se rindió el 10 de julio de 1945, y el U-977, que hizo lo mismo el 17 de agosto del mismo año. Sin embargo, durante décadas han circulado rumores y teorías sobre la posible llegada de otras embarcaciones a lo largo de la costa patagónica.
Basti sostiene que al menos diez submarinos habrían desembarcado en Argentina en distintos puntos, desde Mar del Plata hasta Tierra del Fuego. "La idea era establecer bases de refugio y garantizar la seguridad de altos mandos del Tercer Reich", aseguró el investigador, quien ha documentado su teoría en varios libros.
Entre los nombres más resonantes que, según estas hipótesis, habrían llegado al país en submarinos, figura el del propio Adolf Hitler. Aunque la versión oficial indica que el líder nazi se suicidó en su búnker de Berlín en abril de 1945, Basti y otros investigadores sostienen que logró escapar y vivió oculto en Sudamérica.
El futuro de la investigación
Para confirmar la autenticidad de los botes hallados en Camarones, el próximo paso será realizar un análisis detallado del material metálico con el que fueron fabricados. "Es clave determinar si el metal coincide con la composición utilizada por la Armada alemana en la época", señaló Basti.
Mientras tanto, el hallazgo sigue generando debate en la comunidad histórica y arqueológica. Para algunos, se trata de una prueba más de que los nazis lograron establecerse en Argentina tras la guerra. Para otros, no es más que una leyenda alimentada por la falta de registros oficiales y el interés en el tema.
Lo cierto es que, hasta el día de hoy, la posibilidad de que submarinos alemanes hayan llegado en secreto a la Patagonia sigue siendo una de las historias más intrigantes del sur argentino.
Con información de Infobae (Mariano Jasovich)