Estafas en viviendas del IPV
“Pedí que se activara mi expediente porque llevo 30 años esperando una casa”, dijo una de las damnificadas
En este sentido, Amelia, una de las damnificadas explicó “el 8 de febrero hubo una reunión con Vanesa Fita, en un salón de fiestas, donde nos informa que tenía una denuncia realizada por gente que no quería seguir esperando la casa, y que tuviéramos paciencia a ver cómo se desarrollaba eso, pero que las casas estaban” y comentó “ese día yo me termino de dar cuenta que esto no era como decían, sabemos que el IPV tiene casas que entrega al poder político y activan tu expediente y te entregan la casa. Yo trabajé en Acción Social de Puerto Madryn y he ido a hacer relevamientos a gente que el diputado me pedía que fuera a hacer relevamiento a ver si era apto ese expediente para que ingresara y se le entregara la casa”.
Asimismo, planteó que “yo en un primer momento no desconfié, más allá que su hermano era diputado y ella ponía el nombre de la familia Fita e indicaba que Gustavo estaba al tanto de todo, nunca estuvo presente él en ninguna reunión y eso lo debo aclarar porque él me dijo que no tenía absolutamente nada que ver, que su hermana era una desquiciada y que siempre hacía cosas fuera de la ley, pero lamentablemente su nombre quedó manchado”.
Además, recordó que “cuando hablo con Linares ocurre lo mismo, me dice que la familia Fita era intachable y le dije mirá Vanesa Fita se mandó una estafa” y sobre los damnificados precisó “el lunes nos damos cuenta en una charla con Victoria Curán que eran más de 700 las personas damnificadas porque ofrecían 800 casas, que era imposible que el IPV en Comodoro tuviera 800 casas recuperadas y esa es la realidad”.
Sobre la maniobra, comentó que “en enero cuando ingreso doy un número de expediente para que lo activen, éramos 14, después 27, 127 y así, llamaba a Victoria Curán y me decía ‘las casas están, y yo le decía, es imposible que haya 100 casas o más, y empecé a recabar información” y continuó “cuando se destapa la olla con el allanamiento en la casa de Vanesa Vera y en la de Mansilla, comienzo a hablar con el fiscal, con la brigada y con Lattanzio, y me dicen que el martes nos esperaban en el Concejo Deliberante, yo no pude ir pero sí eran más de 600 damnificados y la estafa había sido millonaria”.
En este sentido, sobre la audiencia, afirmó que “espero que dejen de utilizar apellidos políticos para engañar a la gente, basta de utilizar ese sistema que tiene enquistado la política y lo sabemos todos, tal diputado tiene tanta cantidad de casas, esto es Argentina y Chubut se maneja así lamentablemente los que nos anotamos en el ’98, en el 2000, cuando no había sistema electrónico, quedabas registrado en una carpeta que perdían y tenías que volver a hacerla y era un círculo de agotamiento que después no ibas a reclamar más tu casa”.
Así planteó que “no digo que está bien lo que hicimos, pero no salimos del común de la gente, yo no compré una casa, pedí que se activara mi expediente porque llevo 30 años esperando una casa, siempre trabajé y jamás tuve una casa por izquierda, me la ofrecieron y la gente fue cayendo en el camino” y afirmó que “nos explicaban que una vez que nos entregaban la llave nos daban el talonario para empezar a pagar nuestra vivienda, no es que la íbamos a comprar por 100 mil pesos, como salió a decir la familia Fita, se recibía la casa y se empezaba a pagar pero esa llave nunca llegaba y empezaban a aparecer cosas en el medio, porque resulta que no era un grupo de WhatsApp, eran ocho grupos y no era una persona eran más las que lo manejaban y lo fuimos descubriendo”.
Finalmente, expresó que “la gente fue aportando información y fuimos a hacer las denuncias, organizamos las agendas para que la brigada los recibiera con turnos y pudieran hacer la descarga de datos”.