El drama humanitario en Goma: más de 2.000 muertos enterrados debido al conflicto con el M23
La situación en Goma, al este de la República Democrática del Congo (RDC), sigue siendo crítica tras semanas de intensos combates entre el grupo armado M23 y las fuerzas del ejército congoleño. De acuerdo con el portavoz del Gobierno de la RDC, Patrick Muyaya, más de 2.000 cadáveres han sido enterrados en la ciudad, aunque advirtió que este número no incluye a las víctimas sepultadas en fosas comunes. Esta cifra supera ampliamente la estimación proporcionada por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), que había hablado de 900 muertos.
Los servicios de salud han sido desbordados por el gran número de heridos, con más de 2.900 personas atendidas en los últimos días. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado la atención de miles de heridos entre el 26 y el 30 de enero, y advirtió que muchos cadáveres todavía yacen sin ser enterrados en las calles de la ciudad, lo que agrava aún más la crisis sanitaria.
El conflicto ha obligado a la población local a enfrentarse a múltiples tragedias. Además de las muertes y heridas, las autoridades han denunciado el secuestro forzoso de jóvenes para ser obligados a unirse al M23, exacerbando el drama humanitario. El ministro de Interior, Jacquemain Shabani, condenó los abusos perpetrados por el grupo armado y aseguró que el Gobierno no permitirá que su pueblo siga sometido a la violencia impune.
Ante la creciente presión internacional, el M23 declaró un alto el fuego el 4 de febrero de 2025, citando motivos humanitarios. La coalición político-militar también expresó su compromiso con la “crisis humanitaria provocada por el régimen de Kinsasa”, mientras que la comunidad internacional sigue vigilando la evolución del conflicto y la respuesta del Gobierno congoleño.
Goma, una ciudad estratégica rica en minerales y con una importante presencia de ONGs internacionales, sigue siendo el epicentro de una de las crisis más graves que enfrenta la región, con millones de vidas en juego y una difícil perspectiva de resolución a corto plazo.