Patagonia en llamas: Desde 2019 a 2025, se quemaron un total de 1,6 millones de hectáreas por incendios forestales

En los últimos cinco años, la Patagonia ha enfrentado una crisis ambiental sin precedentes. Desde 2019 hasta julio de 2025, el fuego ha arrasado 1.6 millones de hectáreas, dejando tras de sí un saldo trágico de 24 víctimas fatales y pérdidas económicas que superan los 500.000 millones de pesos.
lunes 03 de febrero de 2025
Patagonia en llamas: Desde 2019 a 2025, se quemaron un total de 1,6 millones de hectáreas por incendios forestales
Patagonia en llamas: Desde 2019 a 2025, se quemaron un total de 1,6 millones de hectáreas por incendios forestales

 A pesar de la magnitud del desastre, los incendios continúan activos, poniendo en jaque a comunidades enteras y dejando en evidencia la falta de prevención y respuesta efectiva por parte del Estado.

Un desastre evitable: el factor humano

Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), el 85% de los incendios en la región son causados por acciones humanas, ya sea por negligencia o intencionalidad. Entre los principales factores se encuentran las fogatas mal apagadas en zonas prohibidas, las quemas rurales sin autorización y, en algunos casos, incendios provocados con fines especulativos. 

Falta de recursos y desidia estatal

A pesar de la magnitud de la crisis, los recursos destinados a la prevención y combate de incendios han sufrido recortes significativos en los últimos años. Chubut y Santa Cruz redujeron en un 50% sus fondos para la lucha contra incendios desde 2023, mientras que en Neuquén apenas hay dos aviones hidrantes para cubrir toda la provincia. En Bariloche, los bomberos trabajan con equipos deteriorados y en Tierra del Fuego no existen torres de vigilancia en las zonas boscosas más vulnerables.

Impacto ambiental, social y económico

El daño ambiental causado por los incendios es irreversible en muchas zonas. En la cordillera, los bosques de lenga, esenciales para la regulación del agua y la biodiversidad, podrían tardar siglos en recuperarse. En la costa, el fuego ha reducido a cenizas los matorrales de Puerto Madryn, dejando sin hábitat a especies como el guanaco. El turismo, una de las principales actividades económicas de la región, también ha sufrido un impacto severo, con cancelaciones masivas en destinos como Bariloche y El Calafate. En el ámbito de la salud, los hospitales de Comodoro Rivadavia han registrado un aumento del 40% en consultas por problemas respiratorios vinculados al humo.

 

Soluciones urgentes para frenar el desastre

La crisis exige medidas inmediatas. Organizaciones ambientales y comunidades afectadas han planteado la necesidad de declarar la emergencia nacional, con la asignación de fondos exclusivos y el despliegue de recursos federales para el combate del fuego. También proponen la sanción de una Ley de Delitos Ambientales que contemple penas de cárcel para quienes provoquen incendios de manera intencional y multas para aquellos que realicen quemas sin autorización. Además, enfatizan la importancia de invertir en prevención, con programas de educación ambiental en escuelas rurales y la incorporación de tecnología como drones para la vigilancia de zonas críticas.

Un futuro en llamas si no se actúa

La Patagonia se enfrenta a un problema que va más allá de un desastre ambiental: es una crisis de gestión y prevención. Cada hectárea perdida representa un golpe a la biodiversidad y al desarrollo económico de la región; cada vida, una tragedia evitable. Sin acciones concretas y urgentes, el fuego seguirá avanzando, dejando un futuro incierto para las comunidades que dependen de la tierra que hoy se consume en llamas. El momento de actuar es ahora.