Anuncian la detención de un extremista islámico en Patagonia
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunció la detención en Argentina de un hombre a quien señalan como “extremista islámico”, en el marco de un arresto que se llevó adelante tras la concreción de allanamientos simultáneos de Prefectura en General Roca, en la provincia de Río Negro.
“Estamos demostrándole al mundo que estamos decididos a dar esta batalla contra estas amenazas globales. Es un operativo histórico, resultado de nueve meses de investigación exhaustiva”, dijo Bullrich en conferencia de prensa.

La funcionaria indicó que el supuesto terrorista está vinculado al grupo Estado Islámico Daesh y que pertenecía a una red de odio y destrucción global”.
“Este terrorista representaba una amenaza concreta contra la seguridad nacional. La investigación significó confesiones directas conseguidas por nuestro agente encubierto digital”, detalló Bullrich.
Fuentes del caso indicaron a este medio que Ávila formó parte del Ejército Argentino como voluntario durante cuatro meses y, a partir de ello, se inició una investigación en la que intervino la Prefectura Naval Argentina.
Los agentes realizaron vigilancias encubiertas, escuchas telefónicas y se designó a un Agente Encubierto digital de Prefectura, que resultó clave.
El efectivo logró confirmar que Ávila se vinculaba con diferentes grupos afines a ISIS y que se encontraba trabajando en una mensajería lindante a una empresa de la comunidad judía.
En los allanamientos ordenados por el juzgado se secuestró el celular utilizado por presunto extremista. Del aparato, se lograron extraer comunicaciones con grupos que resultarían ser terroristas y “se halló un mensaje del mes de octubre en el que solicitaba instrucción para la realización del armado de bombas explosivas “con el fin de cometer un ataque presuntamente en el ámbito nacional”, aseguraron.
Al respecto, la ministra de Seguridad indicó: “El plan estaba en una etapa muy avanzada. Lo que los terroristas llaman encomendarse, para tener una guía, que significa la última etapa para consumar un atentado".
“Su fin era la caracterización del gobierno nacional como sionista y que debía pagar por eso. No casualmente trabajaba en una mensajería. Eso le permitía moverse para elegir blancos”, agregó.
“Frustramos sus planes antes de que pudiera causar daño, gracias a la coordinación de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal y Prefectura”, dijo. Por último, señaló que la investigación contó con el asesoramiento del FBI.