Ex trabajadores de Guilford lograron cobrar indemnizaciones después de muchos años del cierre de la fábrica textil
Un importante número de ex trabajadores de la fábrica Guilford, lograron cobrar sus indemnizaciones tras la subasta de la planta más importante y años de espera, los montos percibidos fueron con base en la liquidación de sentencia de 2021, y resta que se tratan otros juicios para que puedan resolver su situación otros 40 ex operarios.
El abogado de un importante número de los ex trabajadores de Guilford, Jorge Echelini, precisó que “el edificio se vendió en subasta pública, se adjudicó al comprador de la subasta y se abonó el precio de subasta, y con ese precio se pagaron unos cuantos juicios, a montos históricos, por supuesto, porque el monto fue menos de lo esperado, de lo que se pretendía para la venta, pero era el precio del mercado, y con eso por suerte pudimos cerrar diciembre casi con una gran cantidad de trabajadores, sino la totalidad percibiendo los montos indemnizatorios”. Y agregó: “debemos tener por lo menos 40 personas en seis o siete juicios donde las indemnizaciones no fueron liquidadas, pero donde tenemos embargadas algunas otras cosas para vender, supongo que lo vamos a hacer durante 2025, pero de todos modos nosotros venimos instrumentando con la OT desde el primer juicio que cobramos un fondo común de distribución, con la colaboración de cada trabajador, entonces cada vez que cobra, ese fondo permitió que con ese producido se le pudiera pagar también el resto de los trabajadores una suma”.
Bajo este panorama, Echelini, indicó que “cada trabajador cobró por lo menos lo correspondiente a la liquidación que arrojó la sentencia, pasa que estamos hablando de valores del 2021, y al 2024 hay un desfase bastante importante, teniendo en cuenta las dos devaluaciones grandes que hubo, pero por lo menos permitió que cada trabajador pudiera adquirir algo de su despido porque hasta este momento los trabajadores habían visto muy poca plata” y dijo que la distribución de los montos se dio de acuerdo a las anotaciones de los embargos sobre la propiedad “la prioridad se da de acuerdo al orden de inscripción que el registro de la propiedad fue haciendo de los embargos, y cuando se vende la propiedad, se subasta, se va pagando en orden a los embargos inscriptos. Había más de 27 embargos, así que hubo que ir pagando juicio por juicio, incluso que no eran de Comodoro, como un juicio de Buenos Aires, que también se remitió dinero al Juzgado interviniente”.
Un corralón de materiales el comprador
Sobre el comprador de la planta de Guilford, Echelini indicó que “el grupo Aldana es el comprador, escuché algunas dudas que decían que lo habían comprado en la subasta y había fracasado y no es así, la subasta siempre fue aprobada, se compró en comisión por un comprador a nombre de ellos y después el comisionista tiene que mencionar quién lo ha apoderado para la compra. No sabemos cuál es el objeto de la compra, entendimos que habría un emprendimiento mixto”, y sobre este emprendimiento se conoció que uno de ellos sería un Mercado Concentrador. “La planta es inmensa, cualquiera que estuvo adentro sabe que es la planta más grande que tenía en la ciudad, así que como sobra parte también iría parte del corralón de materiales, a lo que se dedican, pero corresponde a ellos que lo mencionen cual es el destino de la propiedad”.
Los tiempos de la justicia
Respecto a la demora en la venta del inmueble y para que los trabajadores recibieran su indemnización, Echelini expresó que “estos trabajadores han tenido muchísima mala suerte, les pasó todo, cuando nosotros iniciamos las para poder vender en forma inmediata lo que teníamos, la Justicia no aceptó lo que llamaban las autosatisfactivas, nos condenó por decirlo de alguna manera a atravesar un juicio que duró cuatro o cinco años, si esto lo hubiéramos vendido en el 2018 los trabajadores hubieran cobrado, seguramente, sus indemnizaciones a valores plenos” y manifestó “por el otro lado, después la pandemia y antes de la pandemia, el grave problema que tuvo la provincia y la Justicia, estábamos de paro prácticamente 20 de los 30 días del mes y estuvimos casi un año así y después la pandemia que paralizó 7 u 8 meses el trámite del expediente, la verdad que fue tremendo, fue literal remar en dulce de leche, pero hemos llegado a buen puerto y los trabajadores, por lo menos vieron algo, porque la verdad que en algún momento nosotros pensábamos que no íbamos a lograr producir nada de los juicios”.
En tanto, adelantó que “lo que falta es subastar algunas cosas que tenemos embargadas, con eso prevemos que vamos a poder cubrir el resto, ya la joya de la abuela se vendió que era la planta, que fue subastada legalmente y como corresponde, pero con un precio que no era el que esperábamos y ahora nos quedan algunas otras propiedades pequeñas, que esperemos poder cubrir con eso algunos de los créditos restantes”.
Las dificultades de la reinserción laboral
Consultado sobre el desempleo y la reinserción laboral de personas de 40 o 50 años en el mercado laboral, Echelini puntualizó que “la experiencia de Guilford es que la reinserción de esa franja etaria fue muy difícil, los jóvenes vuelven a trabajar sin problemas, pero tenemos un problema como Guilford que nos pasó tener una rama entre 50 y 60 años, que no llegó a jubilarse y padeció seriamente el problema de la falta de empleo, donde prácticamente no podía pagar la luz y vivían con un subsidio de 40 mil pesos por mes, realmente la cuestión muy delicada y esperemos que este año se pueda atravesar con el menor daño posible, porque uno ve que la ciudad está teniendo una retracción importante, por lo menos en la industria más importante que es el petróleo, así que va a costar y si no hay algún tipo de plan paliativo esa franja etaria va a estar complicado”.
Y agregó por último: “Veo que hay un incremento de despidos, hay un achicamiento de la industria los últimos dos meses, con despidos a cuenta gotas, pero de a poco cuando hizo los números implica que el mercado no está creciendo, sino que está disminuyendo”.