Trece profesionales del Hospital Regional recibieron sus diplomas de especialización

Este martes, en las instalaciones del Área Programática Sur, se llevó a cabo la entrega de diplomas a trece médicos que completaron su residencia en el Hospital Regional.
martes 07 de enero de 2025
Trece profesionales del Hospital Regional recibieron sus diplomas de especialización
Trece profesionales del Hospital Regional recibieron sus diplomas de especialización

 

La directora del hospital, la Dra. Romina Galarza, expresó a Crónica: “Estamos muy contentos, porque estos actos implican para nuestro hospital calidad de atención”. Los residentes recibieron diplomas en diversas especialidades, como pediatría, cirugía general, clínica médica, traumatología y salud comunitaria.

Sobre el proceso de formación, Galarza detalló: “Cuando uno se recibe de médico, se recibe generalmente sin especialidad, entonces se transita un programa de formación de residencia que es todo el transcurso de la formación práctica y teórica en este hospital, que está acreditado para las residencias de las diferentes especialidades”. Agrega que este programa tiene una duración de entre tres y cuatro años, combinando formación teórica y práctica específica de cada especialidad.

Dra. Romina Galarza, directora del Hospital Regional.

La directora también destacó el papel del Hospital Regional como referente provincial en residencias médicas: “El Hospital Regional siempre fue y es un referente en cuanto a las residencias de la Provincia del Chubut y estamos la verdad muy orgullosos de que nos siga manteniendo. Estas formaciones, con el transcurso del tiempo, implican mucho esfuerzo, mucho tiempo invertido en su formación”. Recordó además su experiencia personal como residente años atrás, señalando que “implica bastantes horas de formación”.

Por su parte, Belén Charles, residente que recibió su diploma de especialización en pediatría de 33 años y de Comodoro Rivadavia, compartió su experiencia de residencia con Crónica: “Me recibí en la UBA en Buenos Aires y acá vine a hacer la especialidad de pediatría tres años y terminé este año en octubre. Ahora estoy haciendo la subespecialidad en terapia intensiva pediátrica”.

Belén Charles, médica que recibió la especialización en Pediatría.

Sobre su experiencia en el Hospital Regional, Charles señaló que “la verdad, siempre me gustó trabajar en el ámbito público, siempre fue mi idea trabajar en todo lo que es el sistema público. Me gusta la guardia, me gusta trabajar en internación y eso es lo que más me ha gustado durante mi especialidad y la residencia”.

Sin embargo, reconoció las dificultades del proceso, destacando que finalmente el esfuerzo vale la pena. “Es un proceso muy duro en muchos términos, de tiempo, de trabajo, de dejar a la familia, de toda la parte económica, sobre todo porque los sueldos no son acordes al trabajo que uno hace y con el tiempo va desmejorando ese sueldo. Pero uno le pone mucho esfuerzo porque está muchas horas acá adentro y trata de hacer su mejor esfuerzo por tres años de especialidad y formación”, concluyó.

 

“La base es estudiar y especializarse”, dijo una médica tras completar su residencia en cirugía en el Hospital Regional

 

Danesa Benegas, médica especializada en Cirugía General.

 

Danesa Benegas, oriunda de Puerto Madryn, completó su residencia en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia y obtuvo su diploma de especialización en cirugía general. Con evidente orgullo, expresó: “Me enorgullece mucho haber terminado la residencia acá. Estoy muy contenta y muy feliz de poder seguir trabajando y ahora como especialista en cirugía general”. 

La médica detalló que en el Servicio de Cirugía del hospital los profesionales enfrentan una alta demanda debido al elevado número de pacientes quirúrgicos, “y más que nada hacemos trauma”, dijo. Sobre su formación, señaló: “La residencia exige mucho; nosotros tenemos tanto clases teóricas como práctica, hacemos guardias y lo bueno es que estamos siempre acompañados de nuestras plantas y de nuestros jefes de servicio y jefes de departamento”. 

Benegas también reflexionó sobre el aspecto humano de su profesión, destacando la importancia de la comunicación con los pacientes y sus familias: “Mayormente tratamos de poner una coraza a la hora de trabajar, pero también nos humanizamos a la hora de hablar con la familia. Por lo menos yo lo que hago es tratar de ponerme a la par de ellos y que ellos nos entiendan. Si yo les hablo con términos técnicos no me van a entender, entonces la parte de la medicina y de ser médico también es ponerse a la altura del familiar y de los pacientes, creo que es lo más importante”. 

Cuando se le preguntó por qué eligió esta carrera, Benegas explicó: “A mí siempre me gustó ayudar, yo cuando era chica quería ser guardavida, policía, bombero, y por circunstancias de la vida me gustó la medicina. Terminé la secundaria en Puerto Madryn, me fui a Buenos Aires, terminé allá y me vine para acá”. 

Sobre su experiencia en el Hospital Regional, destacó el valor de la formación que recibió: “Está muy bueno, porque al ser una de las pocas residencias de cirugía en la provincia, tenemos mucho para operar”. 

Benegas resaltó la calidad del equipo de formación en el hospital: “Lo que tiene de capacidad y de garantía este servicio es que nos dejan operar de todo, siempre y cuando hay que estudiar. La base es estudiar, es especializarse y a base de eso vas operando. Lo bueno es que tenemos nuestras plantas atrás que, cuando nos equivocamos, nos corrigen, y cuando hacemos las cosas bien, nos felicitan y nos siguen acompañando. Hasta el cuarto año de residencia me seguían acompañando”, concluyó. 

 

 

Sara Fernández, jefa de residentes de Pediatría del Hospital Regional.

 

“Aparte de lo formativo, es importante acompañar a los residentes desde lo económico”

 

Así lo señaló la jefa de residentes de Pediatría del Hospital Regional. 

Sara Fernández, médica venezolana de 32 años, finalizó su residencia en Pediatría en el Hospital Regional hace un año y asumió de inmediato la jefatura del área, coordinando al grupo de residentes. Sobre su rol, explicó: “El jefe de residentes, si bien ya ha culminado su formación como pediatra, siempre se mantiene en una continua formación mientras, a su vez, forma a los residentes”. 

Aunque reconoce que el desafío no es sencillo, destacó que “fácil no es, al igual que toda la residencia. Tiene muchos desafíos todos los días. Se cumplen horarios extensivos dentro del hospital, pero hay que tratar siempre de sacarle provecho a todas esas cosas”. 

Fernández resaltó la exigencia de la residencia, no solo por las largas jornadas sino también por el compromiso personal que implica: “Una residencia es de mucha dedicación, de mucho tiempo, de olvidarte quizás también de tu familia y de las cosas que puedes hacer dentro del hospital por la demanda horaria que esta requiere. Como todos sabemos, son guardias de 24 horas, dos veces por semana, además de todo lo que es la formación académica”. 

En este proceso de formación a través de residencias, señaló: “Algo que me gustaría mucho resaltar es que, si bien hay varias residencias dentro del hospital, no son residencias universitarias. Eso estaría muy bueno exponerlo para que, de alguna manera, eso se pueda formalizar, porque de esta manera la parte académica estaría como resaltada, y es fundamental”. 

Agradecida por las oportunidades que encontró en el país, Fernández reflexionó sobre su experiencia. “Yo no soy de acá, de Argentina; soy venezolana. Me vine a hacer el posgrado acá y realmente estoy muy agradecida. Por eso también acepté esto de la jefatura, como para devolverle, de cierta manera, un granito de arena al hospital y a todo lo que es el servicio público”. 

 

 “La parte económica creo que actualmente es la limitante principal de por qué hay tan pocos pediatras o tan pocos especialistas”

 

Por otro lado, sobre la problemática de la falta de pediatras en el sistema de salud público, señaló: “Todas las residencias, a nivel nacional y quizás a nivel mundial, están quedando sin residentes por diferentes factores. Como mencioné antes, el tema del tiempo y la dedicación, y fuera de eso, que ya todos sabemos que la carrera de Medicina es bastante larga, de muchos años”. 

También hizo hincapié en la falta de incentivos económicos, uno de los principales desafíos para quienes desean especializarse: “Yo actualmente tengo 32 años, que es más o menos la edad de todos mis compañeros, y como todos sabrán, ya para estas alturas del partido todos tenemos familia. Dedicarnos exclusivamente a una residencia en donde los sueldos no son los más acordes es bastante difícil. Eso vuelve poco atractivo a las personas que egresan de Medicina, querer formar parte de alguna residencia”. 

Fernández continuó diciendo que “no es atractivo porque es difícil para una persona adulta, con familia o sin familia, poder sostenerse, pensar en comida, alquiler y todas las cosas que obviamente son los gastos de todos los días, con un sueldo tan bajo y con una dedicación que te hace imposible poder realizar otra actividad fuera de la que ya estás haciendo”, concluyó.