Dia Nacional del Petróleo

La historia del descubrimiento que cambió el rumbo de Comodoro Rivadavia

viernes 13 de diciembre de 2024
La historia del descubrimiento que cambió el rumbo de Comodoro Rivadavia
La historia del descubrimiento que cambió el rumbo de Comodoro Rivadavia

En el Día Nacional del Petróleo, los relatos del libro Crónicas del Centenario – Comodoro Rivadavia reviven el histórico hallazgo de 1907 y su impacto en la región y el país.

Es el año 1907 y el pueblito llamado Comodoro Rivadavia sigue creciendo, en base al movimiento comercial potenciado por el tráfico de carros que circula desde y hacia la cabecera de las colonias del interior provincial.

El rumbo del pueblo cambiará para siempre antes de que el año termine. Varios técnicos alemanes, entre ellos José Fuchs, comienzan a trabajar en el montaje de la torre de perforación, la que luego de varios inconvenientes causados por los vientos, comenzará a trabajar el 24 de marzo de ese año.

La perforación avanza lentamente. En el pueblo, la versión es que están buscando agua, pero hay escepticismo. El terreno es duro y el equipo, marca Fauck, trabaja a percusión mediante un sistema de cables.

Julio Krause, el jefe de la Sección Hidrología de la Nación, desconfía desde su despacho en Buenos Aires. Los magros resultados obtenidos en todas las perforaciones del país, en búsqueda de agua, lo hacen sospechar de que los trabajos se hacen con mala fe.

En ese contexto, en la Argentina gobierna la ideología liberal impuesta por la generación del ‘80. A pocos se les ocurre pensar en la participación del Estado como buscador de riquezas estratégicas. La ideología gobernante es adversa, entonces, para alguna aventura de índole nacionalista, mucho menos para la búsqueda de una riqueza cuyo potencial aún no se conoce a ciencia cierta.

Son pocos los que conocen el objetivo real, o por lo menos subyacente, de la perforación en Comodoro Rivadavia. Entonces, aparece en escena un hombre que tendrá un rol protagónico, pero no exclusivo, en los hechos que están por desencadenarse.

Humberto Beghin y el papel clave en la búsqueda del recurso oculto

Humberto Beghin llega a Comodoro Rivadavia en julio de 1907. Enviado como hombre de confianza de Krause, con facultades para producir informes sobre la situación en los pozos, al equipo llega como un ayudante.

Posteriormente, tras las sospechas de que los técnicos alemanes -entre los que se encontraban José Fuchs, como jefe de sondeo, y Emilio Simón, otro de los integrantes del equipo de perforación- trabajaban de mala fe y querían mandar el petróleo a Alemania, Beghin reemplazará al entonces jefe de campamento Destloff y tomará su lugar.

Así, continúan los trabajos. No se sabe bien lo que pasa en el campamento, entre los accidentes causados por el viento y los magros resultados de la perforación.

Beghin nota que, en agosto, “la cooperación de Fuchs vuelve a flaquear” y sospecha un nuevo complot. Tras una conversación entre ambos, Fuchs promete nuevamente lealtad y dice que se desligará definitivamente de Destloff y Simón.

Siguen la perforación y los problemas. A esto se suma la presión del pueblo, que empieza a pedir que el gobierno invierta lo que gasta en las perforaciones, en construir la cañería desde los manantiales de la estancia de Francisco Behr hacia el pueblo.

En esa crítica circunstancia interviene Juan Pevet (presidente de la Comisión Vecinal), quien convoca a una asamblea del pueblo para escuchar las explicaciones de Beghin. Este pide un mes más de plazo para avanzar con la perforación. Son los primeros días de noviembre.

Tensiones y desafíos: la lucha por completar la perforación

Pasan los días y la relación con Fuchs es mala, pero no por eso éste deja de trabajar ni de utilizar todos sus conocimientos al servicio de la búsqueda.

Por entonces, Krause ha dado la orden de levantar campamento y suspender los trabajos, ante la proximidad del límite de perforación de la máquina, en 500 metros. Sólo permite continuar cuando Fuchs garantiza que el equipo no se romperá.

El primero de diciembre de 1907, la situación es crítica. Faltan los elementos indispensables y quedan pocas barras de sondeo. El día 7, la perforación está en 525 metros, cuando Beghin se siente particularmente “solo y abatido, sin el apoyo de todos los que se sintieron héroes después”.

13 de diciembre de 1907: el hallazgo que transformó la historia

El día 13, a las 7:30 de la mañana, Beghin llega al campamento y saluda a Fuchs, quien en su incipiente castellano responde con un “buen día, compadre”. La perforación está a 535 metros y sólo queda barra para llegar a 550.

En la canaleta aparecen unas manchas tornasoladas, que en un principio se atribuyen a un exceso de aceite en la bomba y roscas de barras. Beghin vuelve a la canaleta y revisan con Fuchs los prensa estopas con que repararon los tubos. Beghin toma una muestra con las manos en tasa y la huele: “Gran Dios, encontramos kerosene. Es del Estado, vamos a comunicarlo”.