La pobreza avanza en la Patagonia, con mayor impacto en trabajadores informales y hogares monoparentales

martes 10 de diciembre de 2024
La pobreza avanza en la Patagonia, con mayor impacto en trabajadores informales y hogares monoparentales
La pobreza avanza en la Patagonia, con mayor impacto en trabajadores informales y hogares monoparentales

El reciente informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que el 49,9% de los argentinos vive por debajo de la línea de pobreza y el 12,9% enfrenta condiciones de indigencia durante el tercer trimestre de 2024.

Aunque estas cifras representan un nivel de mejora respecto al 54,9% registrado a principios de año, evidencian que la recuperación económica sigue siendo frágil y desigual. 

El informe destaca que los niños son los más afectados, con un 65,5% viviendo en la pobreza y un 19,2% en la indigencia. Además, la inseguridad alimentaria afecta al 87% de los hogares en barrios populares, de los cuales un 60% enfrenta inseguridad severa.

Este panorama está profundamente marcado por la crisis económica, la alta inflación y la precarización del mercado laboral.

 

Particularidades de la Patagonia Sur

 

El impacto en la región de la Patagonia Sur (Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) revela dinámicas específicas dentro de este contexto nacional. Según informó a Crónica el contador César Herrera, “la Patagonia, históricamente conocida por sus altos ingresos relativos y un mercado laboral robusto gracias a la industria petrolera, minera y pesquera, enfrenta hoy un deterioro significativo debido a la pérdida de empleos formales y la caída. de ingresos reales”. 

Aunque la tasa de pobreza en esta región es inferior al promedio nacional, el análisis de los datos del INDEC y del ODSA, demuestra un incremento sostenido en zonas urbanas, periféricas y rurales. Este aumento afecta principalmente a trabajadores informales y hogares monoparentales.

En provincias como Chubut y Santa Cruz, los conflictos sindicales y las políticas de ajuste han generado un clima de incertidumbre económica que repercute incluso en familias de ingresos medios. Por su parte, en Tierra del Fuego, la fuerte dependencia de la industria manufacturera, especialmente en el sector electrónico, ha exacerbado las desigualdades.

“La inflación y las devaluaciones reducen significativamente el poder adquisitivo local. Esto se traduce en una mayor demanda de asistencia social y programas de transferencia de ingresos, aunque su cobertura sigue siendo insuficiente para combatir la inseguridad alimentaria”, explicó Herrera. 

Este análisis advierte que mientras el país enfrenta una recuperación económica desigual, la Patagonia Sur sufre tensiones derivadas de su dependencia de sectores económicos vulnerables a las fluctuaciones macroeconómicas y globales.

En este contexto, Herrera concluyó: “Este diagnóstico no solo apunta a un problema económico, sino a una deuda social que compromete el futuro de millas de argentinos, especialmente en regiones periféricas como la Patagonia Sur”. 

En este sentido, se vuelve crucial que tanto los gobiernos locales como el nacional implementen políticas específicas “que fortalezcan el empleo formal, mejoren la distribución del ingreso y garanticen la seguridad alimentaria para las comunidades más afectadas”, señaló Herrera y agregó que “este diagnóstico no solo apunta a un problema económico, sino a una deuda social que compromete el futuro de millas de argentinos, especialmente en regiones periféricas como la Patagonia Sur”.