En un documento oficial el Presidente le exigió al cuerpo diplomático que se alinee con la política exterior del Gobierno o renuncie
Javier Milei adoptó un enfoque contundente hacia el cuerpo diplomático argentino, tras la reciente remoción de Ricardo Lagorio de su puesto en la ONU y de Leopoldo Sahores como vicecanciller.
En un inédito mensaje, dirigido a todos los representantes y funcionarios de la Cancillería, Milei exigió la renuncia de aquellos que no apoyen el “rumbo” del nuevo Gobierno. En el mismo, incluye instrucciones para que la ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, comunique esta exigencia a todo el personal diplomático y civil del Servicio Exterior de la Nación. También elogia el trabajo de Mondino, agradeciendo su esfuerzo en un contexto donde su gestión había enfrentado críticas internas.
Mondino junto a Caputo y Karina Milei en la más reciente Asamblea General de las Naciones Unidas.
En la nota emitida desde Casa Rosada y enviada a decenas de funcionarios y diplomáticos, Javier Milei cita un fragmento de su reciente discurso en la Asamblea General de la ONU, donde critica la Agenda 2030, describiéndola como un "programa de gobierno supranacional de corte socialista" que atenta contra la soberanía de los estados y los derechos individuales. Este discurso se produce en un contexto en el que Ricardo Lagorio, que había actuado en contra de los lineamientos libertarios del presidente, fue reemplazado poco después.
Milei enfatiza que ningún funcionario de su administración ni los representantes argentinos en el exterior deben apoyar proyectos o documentos que violen los derechos a la vida, la libertad y la propiedad. Resalta que estos principios son fundamentales para su gobierno y que no deben ser comprometidos, sin importar cómo se presenten las violaciones bajo “banderas nobles”. Esta postura refuerza su intención de alinear la diplomacia argentina con su visión política y establece un claro mensaje de que se espera lealtad a los nuevos lineamientos del Gobierno.