Gracias a Crónica, encontró a su madre biológica a la que buscó toda su vida
Se cierra un capítulo en la vida de una joven mujer que buscó toda su vida a su madre biológica y a quien en la década del ‘80 entregaron a padres adoptivos en una desparecida clínica céntrica de esta ciudad.
Se trató de una de las varias historias de búsqueda de orígenes que Crónica viene publicando desde el 20 de septiembre, que derivó en otros casos similares que motivaron conectarse desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (dos casos) e incluso desde Catamarca, con otra futura historia que oportunamente publicará este medio, aunque también está la historia real de una madre y 6 hermanos que buscan a una hermana expropiada (robada) apenas horas después de haber nacido en un nosocomio público de Comodoro Rivadavia a principios de la década del ‘70, en el siglo pasado.
Fueron historias que este medio publicó oportunamente y se fueron replicando en redes sociales y que si bien generaron expectativas y esperanzas, hubo autoridades o testigos de algunos hechos que se llamaron a silencio. Este silencio genera sospechas infundadas de casos de expropiaciones de bebés recién nacidos en las décadas de los ‘60 y ‘70, pero que en los últimos tiempos también dejaron entrever que hubo casos similares ocurridos a principìos de la década del ‘80.
¿Hubo entrega o venta sistemática de recién nacidos e hijas e hijos de madres adolescentes y vulnerables a quienes les mintieron alegando que nacieron sin vida y ni siquiera les entregaron un certificado de defunción? ¿Acaso hubo un vil comercio de venta de niños en aquellos tiempos?
¿Estas madres fueron obligadas a entregar a esos bebés?. Son preguntas que se hacen en su mayoría mujeres que hoy tienen 40, 50 o 60 años y cuyas respuestas navegan en el mar de la incertidumbre o pesan en la conciencia de determinadas personas que guardan silencio.
Una aguja en un pajar
Se cierra un capítulo por muchos años colmado de expectativas y esperanzas para esta joven mujer que tuvo la valentía de contar su historia de vida a Crónica. En las últimas horas los acontecimientos con sensaciones encontradas la superaron emocionalmente. Sigue procesando lo descubierto de sus orígenes. Por ese proceso que mezcla angustias y tristes historias de las que se acaba de enterar, es que pidió reserva del acontecimiento, aunque posiblemente con el paso del tiempo se anime a contarlas. A esta mujer -en diálogo con este medio- le queda una sensación agridulce de la conversación telefónica que mantuvo que esa madre biológica, cuya voz la impactó por parecerse a la suya.
“Estoy en un proceso difícil, tal vez más adelante me anime a contarlo o no, no era ni es mi intención causar daño a personas desconocidas para mí, simplemente ya tengo lo que siempre busqué, respuestas, y espero que aquellas otras mujeres y hombres que están en la misma búsqueda como estaba yo, no pierdan las esperanzas y sigan buscando”, confidenció a este medio.