María Victoria Carballo nació en Comodoro Rivadavia hace 57 años y busca noticias de su familia biológica

Fue bendecida al ser adoptada por una hermosa familia que la trató como si fuera una de ellos, pero desea saber de sus orígenes.
jueves 26 de septiembre de 2024
María Victoria Carballo nació en Comodoro Rivadavia hace 57 años y busca noticias de su familia biológica
María Victoria Carballo nació en Comodoro Rivadavia hace 57 años y busca noticias de su familia biológica

María Victoria Carballo cumplió 57 años el pasado 15 de septiembre y los festejó junto a sus hijos y esposo (novio desde la infancia) en su casa de Escobar, provincia de Buenos Aires. Es madre de Abril, que tiene 26 años y es abogada recibida y futura escribana, y de Estéfano que a sus 21 años también estudia Derecho y con esa cuota de suerte que todos necesitan, a fin de año también se recibirá de abogado.

Nos comenta que trabaja desde hace muchos años en un Registro del automotor, en Vicente López. Se declara muy feliz de haber formado una maravillosa familia y ser la menor de 5 hermanos, además de tener otros familiares como primas y primos esparcidos por distintas partes del país, incluyendo la ciudad de Comodoro Rivadavia.

Es que María Victoria nació en Comodoro Rivadavia un 15 de septiembre de 1967 y vivió hasta los 3 años en esta ciudad, residiendo en Km. 3 y también en Rada Tilly. Pero una noticia que se dio a conocer estos últimos días conmovió a María Victoria (y a muchas otras personas) en diversos lugares de la República Argentina: La historia de búsqueda de Sara Azócar, que el pasado 21 de septiembre cumplió sus cuatro décadas y que fuera entregada en adopción recién nacida en la ya desaparecida Clínica “Rivadavia” de calle Belgrano, entre San Martín y Sarmiento.

Crónica sacó a la luz el caso de Sara que se difundió rápidamente y ya han aparecido otros casos similares que este medio viene difundiendo desde la primera publicación el 20 de septiembre pasado.

 

María Victoria y su historia de abandono recién nacida

El caso es que María Victoria leyó a través de Crónica la historia de vida de Sara y un tema que parecía olvidado resurgió en su mente. "Me dí cuenta de que existían muchas otras personas en mi situación… leí esta nota y me dije ¿por qué no escribirles?... Mi caso no es el de Sara, ya que ni me entregaron, ni me vendieron, ni nada parecido, ni me apropiaron… Simplemente, mi madre biológica me dio a luz, creo que en el Sanatorio Cruz Azul y a las pocas horas me abandonó en ese lugar. Aparentemente, tendría unos 18 años y se había registrado con datos falsos. Solo eso quedó registrado, y quiero saber mis orígenes también. Tal vez alguien en alguna parte también me está buscando y es algo que quiero cerrar", manifestó María Victoria, que agradece eternamente a su papá Mario y su mamá Hebe.

“Ella era asistente social y pese a que ya tenían 4 hijos, hicieron todo lo legalmente posible para incorporarme a la familia y siempre me trataron como una más. Eso hace que mi corazón esté agradecido siempre, y de por vida, sino no sé qué hubiera sido de mi vida y mi destino".

Cuenta que ni bien tuvo uso de razón, Hebe y Mario le dijeron absolutamente toda la verdad, e incluso que habían dejado pasar 3 meses desde su nacimiento por si alguien la reclamaba. “Como nadie apareció, me anotaron legalmente con fecha 12 de diciembre de 1967 como hija legítima” agrega. Y ya adulta, alguna vez regresó a Comodoro -allá por 1996 rememora- para saber de sus orígenes.

“Vine para saber algo de esa persona que me dio la vida, pero no encontré nada. Las puertas se me cerraron. La clínica donde tenían algún registro de mi nacimiento se había incendiado, la Cava (monja) que trabajó en esa clínica un año antes a mi viaje, había fallecido. No había ningún recuerdo. Me volví a Buenos Aires con mucha tristeza y nunca más intenté dar con ella, aunque reconozco que cada día de mi vida es algo que me cuesta cerrar”.

(NdeR: Si alguna persona tiene conocimiento de los hechos, o ha pasado por situaciones similares y quiere comentarla, puede conectarse por E-mail a los siguientes correos bajo absoluta reserva: [email protected] o redacció[email protected])