Gritos de alerta desde la ONU

jueves 26 de septiembre de 2024
Gritos de alerta desde la ONU
Gritos de alerta desde la ONU

 

(Por María Antonia Sánchez-Vallejo. El País). Con el Consejo de Seguridad en punto muerto sobre cuestiones candentes como las guerras de Ucrania y Gaza, la Asamblea General de la ONU ha entonado esta semana una especie de canto del cisne por un mundo amenazado, casi en peligro de extinción a juzgar por el discurso del presidente de Colombia, Gustavo Petro.

El mensaje en la botella lanzado desde Nueva York por los líderes mundiales es en realidad un llamamiento desesperado a proteger a la humanidad de numerosas amenazas: del efecto devastador y contagioso de las guerras y la destrucción del planeta por el cambio climático, como subrayó el colombiano, además de los peligros que una inteligencia artificial sin control representa para el mundo.
Los líderes americanos que han intervenido en la 79ª sesión de la Asamblea General han pormenorizado todas y cada una de esas amenazas, en algunos casos con optimismo, como el presidente de Etsados Unidos, Joe Biden, que pronunció su último discurso en la ONU como mandatario, o bien entregándose de pleno al catastrofismo, como Petro.

Mención aparte merece la intervención del presidente de Argentina, Javier Milei, que el martes arremetió contra todo lo que la ONU supone (y contra sus herramientas para mejorar el mundo o al menos paliar la urgencia de sus crisis). Milei rompió todas las reglas de la diplomacia, dinamitó el concierto de las naciones y criticó a la ONU, su anfitriona, por considerarla una fuente de males.

La crisis abierta en Venezuela tras las últimas elecciones fue uno de los elefantes en la habitación del plenario de la ONU, con el presidente de Chile, Gabriel Boric, advirtiendo de la incapacidad de su país de albergar a más refugiados venezolanos. La denuncia de la insondable deriva de Haití también tuvo un hueco en algunos discursos, como el del secretario general del organismo, António Guterres.

Muchos cantos de cisne, en suma, numerosos mensajes encerrados en una botella, sin destinatario claro, mientras los ojos del mundo se dirigen muy lejos de América, a Oriente Próximo.