Sara cumple 40 años, recién nacida la entregaron en adopción en un sanatorio céntrico, su madre biológica era adolescente y quiere encontrarla
Sara Azócar cumple este 21 de septiembre cuatro décadas de vida y busca a su madre biológica. De grande se enteró que la entregaron en adopción apenas horas después de haber nacido en el desaparecido sanatorio Rivadavia que estaba en calle Belgrano entre Sarmiento y San Martín. Dice que le contaron que su madre biológica era púber o adolescente y que actualmente debiera tener entre 55 y 60 años.
Expuso su situación en un portal nacional (“Te estamos buscando”). Entre decenas de comentarios, se está reencontrando con al menos 3 ó 4 historias similares a la suya; niños recién nacidos que fueron entregados en adopción o bien ¿vendidos? por alguna enfermera.
“En esa época cuando eran madres menores de edad quienes daban a luz, muchas veces les mentían diciéndoles que el bebé nació muerto, pero después cuando reclamaban ni siquiera le entregaban el cuerpito y un certificado de defunción” señala una testigo de la época refiriéndose a una amiga que tiene una misma historia que Sara, este fin de semana cumpliendo 40 años y es madre de un hijo de 23 años y otra hija adolescente que solo busca respuestas.
“No busco una familia ni nada parecido, solo las respuestas que me debo por derecho propio a saber de mis orígenes, encontrarme con mi madre biológica y preguntarle qué pasó, que me dé respuestas, estoy preparada para todo, aunque me diga sí, yo te tuve pero no estaba preparada para ser madre y te dejé en ese lugar, prefiero eso antes que la incertidumbre que me acompaña cada día”.
Recuerdos nebulosos
“Lo que me contaron mis padres adoptivos es que nací en Sanatorio Rivadavia el 21 de septiembre de 1.984. Mi madre era adolescente que a los dos días que yo nací, salió de la Clínica con su madre (abuela materna) y nunca más volvieron”, son las primeras palabras de Sara en diálogo con este medio, agregando que unos días después la entregaron en adopción, que había una lista de espera por bebés, y que en su partida de nacimiento figura el nombre de adoptantes como sus padres biológicos. “Tengo que buscar mi partida de nacimiento en el Hospital Regional y también pensé en pedir mi historia clínica ahí, no cuento con otra información” señala la mujer que trabaja en un comercio céntrico y dice haberse criado en el barrio Sismográfica de Km. 3.
¿Cómo se enteró que era adoptada? “Me enteré como a los 21 años, y ahí me acordé que una vez en Chile, me peleé con una prima que me gritó ¡adoptadaaaa! Y como que me quedó, aunque con el tiempo fui atando cabos, como que era hija única. Mi madre nunca más habló de querer tener más hijos y que no me parecía en nada a mis padres. Me enteré también después de grande que había perdido tres embarazos, que no había podido llegar a tiempo, después aparecí yo. Lo que me hizo más ruido es que también fui mamá adolescente, a los 17 años, me hizo mucho ruido que mi mamá no supiese darme consejos, como determinados síntomas de vómitos, o un pre parto, o cómo preparar los pechos para dar de amamantar al bebé” rememora Sara.
Su infancia
“Mis padres adoptivos son de Chile, yo me crié en Comodoro, en barrio Sismográfica, todas familias de gente grande, no había muchos niños, era muy sobreprotegida en mi casa, incluso después de grande me costó mucho resociabilizar, mis papás tampoco eran de visitar gente ni recibir visitas, me crié en un ambiente de adultos, no compartí mucho con niños, me criaron muy bien, tuve una infancia tranquila, me podría haber tocado otro destino. Mi infancia fue tranquila, pero los problemas empezaron cuando fui adolescente, como que algo no funcionaba bien, tal es así que llegó un momento en que perdí contacto con ellos hace como 4 años, ellos viven ahora en San Martín de Los Andes, ellos son gente muy mayor ya, son los que me criaron y les estoy agradecida de por vida”.
Esta historia ¿Continuará? Esperamos que sí. Y que tenga el final que Sara quiere, las respuestas que la carcomen desde hace décadas, al igual que otras historias similares que puedan aparecer durante los tiempos venideros.
Si usted tiene algún conocimiento sobre este o algún caso similiar, puede comunicarse con nuestra redacción a [email protected]